Raúl Torres vuelve a la carga: retórica de guerra, consignas y una defensa a ultranza del discurso oficialista
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 31 de agosto de 2026
El trovador Raúl Torres vuelve a utilizar las redes sociales para cargar contra Estados Unidos y advertir sobre una supuesta amenaza militar contra Cuba. Su extenso mensaje mezcla referencias históricas, consignas políticas y un discurso de confrontación que parece más cercano al lenguaje oficialista que al de un artista que alguna vez aspiró a representar las inquietudes de una sociedad cansada de la propaganda.
Raúl Torres ha vuelto a escoger las redes sociales para pronunciarse sobre la tensión entre Cuba y Estados Unidos, pero su publicación dice tanto sobre el momento político como sobre el lugar que el trovador ha decidido ocupar dentro del debate público cubano.
Con un lenguaje cargado de dramatismo, Torres presenta a Estados Unidos como un imperio al borde del colapso y a Cuba como una víctima permanente de las conspiraciones de Washington. “Otra vez la amenaza!!”, comienza su publicación, para después preguntarse: “¿Amenaza con qué? ¿Con nuestros médicos, con nuestros maestros, con nuestra dignidad?”.
Torres tiene todo el derecho de defender sus creencias pero lo llamativo radica en la ausencia casi absoluta de una mirada crítica hacia el poder cubano en un discurso que pretende hablar en nombre de los cubanos.
Torres habla de guerras, invasiones, imperialismo, mártires y resistencia, pero apenas deja espacio para las preguntas incómodas que millones de cubanos se hacen diariamente: ¿por qué tantos jóvenes abandonan la isla?, ¿por qué existe una crisis económica tan profunda?, ¿por qué faltan alimentos y medicinas?, ¿por qué tantos cubanos viven separados de sus familias?
En cambio, el trovador vuelve a refugiarse en las consignas conocidas: “Cuba no se rinde”, “No pasarán” y “Patria o Muerte, Venceremos”.
También asegura que “los pueblos somos hermanos”, pero esa fraternidad parece tener límites cuando se trata de reconocer el sufrimiento provocado por el propio Gobierno cubano.
Torres tiene derecho a defender sus ideas. Lo cuestionable es que un artista termine convertido, para muchos de sus críticos, en una voz perfectamente sincronizada con el discurso oficial, mientras evita dirigir la misma indignación contra quienes gobiernan Cuba desde hace décadas.
La pregunta, entonces, no es si Raúl Torres puede criticar a Estados Unidos. La pregunta es por qué su indignación parece tener un solo destinatario.
Fuente: Raúl Torres