Padre migrante se reencuentra finalmente con su hija en su lecho de muerte

Después de pasar años deseando ver a su hija, un padre hondureño pudo cumplir ese deseo, pero tristemente sucedió en un hospital de Nueva York, donde tuvo que desconectarla de una máquina que la mantenía con vida en el hospital. Esta desgarradora historia, contada por el New York Times, nos revela, otra vez, el lado más oscuro de la emigración.

Heydi Gámez García, una niña hondureña de 13 años, decidió quitarse la vida al saber que su papá, Manuel Gámez, había sido detenido en McAllen, Texas, tratando de cruzar la frontera. Su tía entró al cuarto a llevarle un bocadillo y la encontró colgada de un cable. Después de trasladarla urgentemente al hospital, le diagnosticaron muerte cerebral.

Su padre había decidido enviarla a Estados Unidos en el año 2015, después de que una pandilla acabara con la vida del abuelo de la menor, quien la cuidaba en Honduras.

A partir de ese momento Manuel intentó cruzar la frontera varias veces, pero siempre fue capturado, hasta que lo dejaron detenido definitivamente en Texas. El pasado 13 de julio el padre hondureño recibió un permiso especial de 14 días para ver a su hija, sin saber realmente las condiciones en las que ella se encontraba.

Finalmente se juntaron, pero en las peores circunstancias. Manuel Gámez tuvo que tomar la difícil decisión de desconectar a su niña de los soportes vitales este jueves. Cuando se cumpla su permiso de salida, Gámez deberá volver, emocionalmente destrozado, a la prisión de McAllen, Texas.