Migrantes cubanos saturan hoteles del Centro de Juárez

Migrantes cubanos saturan hoteles del Centro de Juárez

El éxodo cubano mantiene saturados desde hace dos meses los hoteles del Centro de Ciudad Juárez. Allí los migrantes de la isla se hospedan durante semanas, en tanto aguardan su turno de cruzar a Estados Unidos para solicitar el asilo político.

Según refiere El Diario de Juárez, “en una semana normal el hospedaje era nulo o al 40% como máximo; ahora está lleno y siguen pidiendo habitaciones”, pues la llegada de antillanos no se detiene pese a las deportaciones del último mes.

“El 92 por ciento del hospedaje es gente cubana, no nada más en este hotel, sino en todos los hoteles del Centro; una semana normal, de lunes a jueves el hospedaje era nulo, era ocupado el 40 por ciento. Ahorita, de lunes a domingo es el 100 por ciento de hospedaje, y aun así a las 4:00 de la tarde quieren habitaciones, cupo lleno”, dijo el encargado de uno de los hoteles de la zona Centro, donde también dan trabajo en la limpieza a las cubanas.

La Casa del Migrante y la red de 10 iglesias que albergan a los indocumentados están saturadas de personal, de ahí que el Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo) “les otorga a los migrantes una lista de 20 hoteles de bajo costo ubicados en la zona Centro o sus alrededores”.

Asimismo, el portal en cuestión conversó con un empleado que pidió que su nombre propio y nombre del hotel fueran omitidos por motivos de seguridad, y les aseguró que todos los hoteles del sector se encuentran llenos.

“Con nosotros ya se fue gente cubana que ya se entregó, a ellos al rato les toca, pero ya vienen en camino. Ahorita lo que hay mucha demanda es de habitaciones dobles, lo que pasa es que no nos estamos dando abasto, ni yo ni todos los hoteles, en darles habitaciones dobles, porque ya tenemos lleno”, explicó.

“No en todas las habitaciones donde están cuatro personas son amigos o familia, no; se unen aquí para que la habitación les salga más barata. La mayoría tiene familia en Estados Unidos y les mandan para el hotel, pero mucha de la gente cubana que está, ya trabajan ellos, en puestos vendiendo”, agregó.

Allí dieron trabajo a una maestra de música como recamarera y otro cubano en la lavandería.

“Hay gente muy trabajadora, muy serviciales; pero también hay gente que altera el orden –en el hotel–”, argumentó. “La gente está en sus cuartos, sale a trabajar, regresa; ya hay una rutina diaria”.