‘Mantener las vacunas en una temperatura óptima es una utopía en Cuba’, dice médico

Mantener las vacunas en una temperatura óptima es una utopia en Cuba dice medico

El fallecimiento de la pequeña Paloma Domínguez Caballero, de un año de edad, por la aplicación de la vacuna PRS, ha abierto el debate entre los cubanos sobre hasta qué punto se requiere en la Isla las medidas de control y uso de estos medicamentos.

 En un reportaje del Nuevo Herald han explicado que la vacuna PRS se ha usado durante años en Cuba, se importa desde la India, está avalada por la Organización Mundial de la Salud y certificada por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED)“, citando al MINSAP que lo informó en un comunicado.

En tanto, han aclarado que el CEDMEC “indica que la vacuna PRS debe ser mantenida a una temperatura de entre dos a ocho grados Celsius”.

A través de una entrevista el diario pudo conocer que “el proceso que requieren las vacunas para mantener una temperatura adecuada en Cuba no se da de manera eficiente”.

Lo anterior fue expuesto por “un médico cubano especialista en medicina primaria que pidió no ser identificado por miedo a represalias”.

Vía telefónica, el galeno explicó al Nuevo Herald “este proceso siempre ha tenido problemas a nivel nacional. En la mayoría de los policlínicos no se cuenta con los equipos especializados para guardar las vacunas, así que se guardan en refrigeradores domésticos”.

“Tampoco hay los termómetros especializados que van dentro de los equipos de refrigeración para las vacunas que permiten saber si la temperatura ha superado los 8 grados celsius. Así que mantener las vacunas en una temperatura óptima es una utopía”, ha señalado.

En tanto, el doctor añadió que “la situación se ha agravado porque Cuba sufre una crisis de combustible y muchos de los centros donde se administran las vacunas no tienen medios para generar electricidad”.