Los cubanos inundan Haití comprando todo lo que falta en suelo natal

Los cubanos inundan Haití comprando todo lo que falta en suelo natal

Haití se ha convertido en el lugar escogido por muchos cubanos para resolver todo lo que falta en suelo natal. Según Oncuba, `cada tarde, cientos…revolotean por una encrucijada llena de baches en la capital del país más pobre del hemisferio buscando ropa, bombillas, perfumes y otros productos que escasean en su país´.

Según el rotativo, “Hay miles, por todos (lados)”, dijo Domínguez. “Antes eran cuatro o cinco; ahora se ha minado. Es Cuba que creo que está aquí”. El “mercado cubano” de Puerto Príncipe forma parte de un comercio global estimado en más de 2.000 millones de dólares, alimentado por la confluencia entre el incremento de la libertad de los cubanos para viajar con el continuo control que ejerce el estado comunista en la economía en el país”.

“Ropa, artículos de hogar, hardware, productos de cuidado personal y otros cuestan dos o tres veces más en las tiendas estatales en Cuba que en otras partes. Y eso cuando están a la venta en una economía lastrada por una escasez incesante. Es más, el monopolio estatal cubano de importaciones y exportaciones excluye al pequeño pero vibrante sector privado, que emplea a más de medio millón de personas que suelen ganar tres o cuatro veces el salario de un empleado estatal”, asegura el sitio.

“Desde que Cuba eliminó el permiso de salida hace cinco años, los cubanos llenan vuelos a lugares con requisitos de entrada fáciles. En Puerto Príncipe, la ciudad de Panamá, Cancún, Guyana, Trinidad y Tobago, e incluso en Moscú, llenan sus maletas con artículos para uso personal y los venden de regreso en su país”, explicó.

Por otro lado, destacó que “Cuba mantiene firmes restricciones en la cantidad de artículos que puede importar una persona, y trabajar como “mula” –llevando bienes para otros– está técnicamente prohibido, según algunos reportes oficiales, pero rara vez se procesa”.

“Haití, que lucha contra el incremento de la violencia y la devaluación de la moneda, parece estar quedándose con una porción cada vez mayor del pastel de las compras cubanas”, añadió.

“Los cubanos son muy buenos para nosotros. Vienen, se llevan la mercancía de vuelta a su casa y nosotros podemos sacar un pequeño beneficio”, dijo Terese Rencher, quien compra camisetas con logos de diseñadores fabricadas en Perú en República Dominicana y las vende en el “mercado cubano”.

“Así es como mandé a mi hija a la escuela, a la universidad”, dijo Rencher, que explicó que la joven de 23 años estudia en una escuela de hostelería en Puerto Príncipe”, señaló.

Asimismo, refiere que “algunos cubanos dijeron que fueron víctimas de robos a manos de jóvenes que sabían que llevan grandes sumas de dinero en efectivo encima, pero siguen prefiriendo realizar el corto viaje a una isla cercana en lugar de las odiseas por las que pasan muchos para alimentar el mercado minorista informal de la isla”.

“Comparado con Rusia, Haití está más cerca, no hace frío y la mercancía es prácticamente la misma”, dijo el taxista Braulio Hernández, quien buscaba herramientas y piezas para su taller de reparación de autos”, concluyó.