La odisea de los cubanos para llegar a Brasil: hambre, traficantes y una peligrosa ruta por Guyana
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 27 de junio de 2026
Escapar de la profunda crisis económica, los apagones, la escasez de alimentos y la falta de oportunidades en Cuba ha llevado a miles de ciudadanos a emprender una nueva ruta migratoria hacia Brasil. Sin embargo, el trayecto, que atraviesa Guyana y desemboca en el estado brasileño de Roraima, se ha convertido en un recorrido marcado por el miedo, la explotación y el riesgo constante de caer en manos de redes de tráfico de personas.
Una investigación del diario brasileño O Globo revela que el creciente flujo de cubanos está siendo aprovechado por traficantes que convencen a los migrantes de que solo podrán ingresar a Brasil de forma clandestina, pese a que el país permite solicitar asilo por las vías legales.
La mayoría de los viajeros parte desde La Habana con destino a Georgetown, capital de Guyana. Desde allí continúan hasta Lethem, ciudad fronteriza con Brasil, donde comienzan las etapas más peligrosas del recorrido. En lugar de cruzar por el paso oficial, muchos son guiados por los llamados "coyotes", quienes los hacen atravesar el río Tacutu en pequeñas embarcaciones durante la noche para evitar los controles migratorios.
El precio de este viaje puede alcanzar los 10.000 dólares. A cambio, los migrantes reciben falsas promesas de seguridad y de un ingreso garantizado al territorio brasileño. En numerosos casos terminan abandonados en medio de la selva o en carreteras aisladas, sin alimentos, agua ni asistencia médica.
Las autoridades brasileñas reportan un incremento sin precedentes en el número de cubanos rescatados. Solo durante los primeros días de junio, la Policía Federal de Carreteras liberó a 189 migrantes que eran transportados por traficantes, mientras que en lo que va de 2026 la cifra asciende a 225 personas, más del doble de los rescates registrados durante 2024 y 2025 juntos.
Muchos de los rescatados llegan con signos de deshidratación, desnutrición, enfermedades respiratorias y un profundo desgaste físico y emocional. Entre ellos se encuentran niños, mujeres embarazadas y adultos mayores que han soportado semanas de viaje.
Especialistas atribuyen el crecimiento de esta ruta a la combinación de la crisis que atraviesa Cuba y las restricciones migratorias impuestas por otros países del continente. Ante ese escenario, Brasil ha pasado de ser un destino de tránsito a convertirse en una opción para solicitar refugio y establecerse.
No obstante, organizaciones y expertos advierten que, a diferencia de la estructura creada para atender a los migrantes venezolanos en la frontera de Pacaraima, los cubanos que ingresan por Bonfim carecen de un sistema de acogida y orientación que les permita regularizar su situación sin recurrir a los traficantes.
Tras ser rescatados, los migrantes son trasladados a Boa Vista, donde las autoridades realizan los trámites migratorios correspondientes. Posteriormente, pueden permanecer legalmente en Brasil mientras continúan el proceso de solicitud de asilo o deciden trasladarse a otras regiones del país.
A pesar de los peligros, el flujo de cubanos no deja de crecer. Para quienes abandonan la isla, la incertidumbre del camino parece menos dura que la realidad que dejan atrás. Sin embargo, esa esperanza de encontrar una vida mejor sigue siendo aprovechada por organizaciones criminales que convierten la desesperación de miles de personas en un lucrativo negocio.
Fuente: Globo.com