La crisis de combustible en Cuba impulsa el auge de los triciclos eléctricos como nuevo transporte cotidiano
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 12 de julio de 2026
La crisis energética y la falta de combustible han transformado el paisaje urbano de Cuba, donde los tradicionales automóviles clásicos que durante décadas fueron símbolo de las calles de la isla han cedido espacio a los triciclos eléctricos, convertidos en una de las principales alternativas de movilidad para miles de ciudadanos.
Estos vehículos, en su mayoría de fabricación china, han proliferado en ciudades como La Habana debido a la reducción del transporte público y las dificultades para acceder a gasolina y diésel. Su bajo consumo energético y la posibilidad de adaptarlos con paneles solares los han convertido en una opción cada vez más utilizada por trabajadores, emprendedores y familias.
"Esto es lo que está moviendo a las personas", aseguró a The Associated Press Liecer de la Cruz, propietario de uno de estos vehículos, al describir la importancia que han adquirido los triciclos en la vida diaria de los cubanos.
El crecimiento de este medio de transporte ocurre en medio de una crisis económica prolongada, agravada por la escasez de combustible y los frecuentes apagones que afectan a la isla. La reducción de la disponibilidad de petróleo ha provocado una disminución del transporte público y ha obligado a la población a buscar alternativas para trasladarse.
Los triciclos eléctricos ahora cumplen múltiples funciones: sirven como taxis colectivos con rutas similares a las que antes cubrían autobuses, transportan mercancías para pequeños negocios y, en algunas zonas, incluso son utilizados para labores comunitarias como la recogida de basura.
Para muchos ciudadanos representan una solución necesaria, aunque costosa. Berta Ferrer, residente de La Habana, explicó que utiliza este servicio para desplazarse diariamente y paga alrededor de 500 pesos cubanos por trayecto, un gasto considerable frente a los bajos ingresos de buena parte de la población.
Marcas chinas como Zonsen y Jinpeng dominan este mercado, mientras que en Cuba también se ensamblan vehículos de la marca Vedca mediante acuerdos comerciales con China. Los precios pueden oscilar entre 2.000 y 4.000 dólares, dependiendo del tamaño, la capacidad de pasajeros y el tipo de batería.
Muchos de estos vehículos llegan a la isla mediante familiares que los compran en el extranjero y los envían a Cuba, mientras otros propietarios los adquieren con ayuda de remesas o ahorros personales. Para pequeños emprendedores, la inversión suele convertirse rápidamente en una fuente de ingresos.
Una de las adaptaciones más frecuentes ha sido la instalación de paneles solares en los techos de los triciclos, una solución para enfrentar los cortes eléctricos y reducir la dependencia de los puntos de carga tradicionales.
Carlos Álvarez Laborde, propietario de un taller especializado en vehículos eléctricos, explicó que cada vez más conductores solicitan la instalación de estos sistemas. Aunque el costo ronda los 500 dólares, muchos usuarios consideran que la inversión compensa al permitirles mantener el vehículo funcionando durante más tiempo.
El fenómeno refleja cómo la crisis económica y energética ha obligado a los cubanos a adaptarse con nuevas formas de transporte. Mientras los antiguos autos clásicos pierden protagonismo en las calles, los triciclos eléctricos se consolidan como una imagen habitual de la nueva realidad de la movilidad en la isla.
Fuente: The Associated Press