Festival de la Salsa en Cuba: Contradicciones en medio de la crisis
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 26 de enero de 2026
A pesar de la profunda crisis económica que atraviesa Cuba, marcada por apagones diarios, escasez de alimentos y un deterioro constante de las condiciones de vida, el régimen ha anunciado la celebración de la décima edición del Festival de la Salsa en La Habana, que se llevará a cabo del 26 de febrero al 1 de marzo, con sede principal en el Club 500.
El evento, considerado uno de los más relevantes del calendario cultural oficial, conmemorará sus diez años de existencia y rendirá homenaje al 70° aniversario de la orquesta Elito Revé y su Charangón, una de las agrupaciones más emblemáticas de la música popular bailable cubana. Según informó el portal oficialista Cubadebate, el evento reunirá a destacados músicos y figuras internacionales del mundo de la salsa.
Maykel Blanco, fundador y presidente del festival, destacó en una entrevista con la Agencia Cubana de Noticias que la cita contará con la participación de DJs, profesores y academias de baile, y que, como en ediciones anteriores, se extenderá hacia comunidades y escuelas de arte, ampliando así su impacto en la cultura local. Blanco aseguró que el festival ha ganado “credibilidad y crecimiento” en sus diez años de existencia.
El Club 500 será el escenario donde, a partir del 27 de febrero, se presentarán cuatro orquestas cada noche. Entre los artistas confirmados están Los Van Van, Adalberto Álvarez y su Son, Alain Pérez, Alexander Abreu y Havana D’Primera, Haila María Mompié, Elito Revé y su Charangón, además de Maykel Blanco y su Salsa Mayor.
Las entradas ya están a la venta en el Cine Yara con un precio de 800 pesos cubanos (CUP) en preventa, mientras que en la taquilla del evento el precio sube a 1,000 CUP por noche. También habrá un paquete que incluye las tres jornadas del festival, precios elevados que resultan inaccesibles para una buena parte de la población cubana, que enfrenta salarios bajos e inflación descontrolada.
A pesar de que el evento se presenta como una vitrina cultural y turística, la celebración del festival en medio de una crisis energética y económica resalta las contradicciones del régimen. La brecha entre la propaganda oficial y la realidad cotidiana de millones de cubanos sigue siendo evidente.