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Honores de Estado para Ramiro Valdés, símbolo de la Revolución marcado por la polémica de los sabotajes(Video)

Redacción de CubitaNOW ~ lunes 22 de junio de 2026

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La muerte de Ramiro Valdés Menéndez, uno de los últimos comandantes históricos de la Revolución Cubana y fundador del aparato de seguridad del régimen, reabre un intenso debate sobre su legado. Mientras el Gobierno cubano lo despide con honores y lo presenta como un héroe de la nación, resurgen declaraciones realizadas por él mismo en 2018, cuando admitió haber participado en actos de sabotaje contra la dictadura de Fulgencio Batista, acciones que hoy serían castigadas con severidad por las autoridades cubanas.

El fallecimiento de Ramiro Valdés Menéndez a los 94 años marca el fin de una de las figuras más influyentes y controvertidas de la historia política cubana. Considerado uno de los hombres de mayor confianza de Fidel Castro durante décadas, Valdés ocupó posiciones clave dentro del poder revolucionario y desempeñó un papel fundamental en la construcción de las estructuras de seguridad e inteligencia del Estado cubano.

Tras conocerse la noticia de su muerte, el Gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel expresó públicamente su pesar y destacó la trayectoria del comandante, a quien calificó como uno de los principales arquitectos de la Revolución. El Ministerio del Interior (MININT), institución que ayudó a fundar en 1961, también le rindió homenaje, resaltando su liderazgo y su aporte a la consolidación del sistema político cubano.

Sin embargo, junto a los mensajes de reconocimiento institucional, reaparecen cuestionamientos relacionados con una entrevista concedida por Valdés en 2018. En aquella conversación recordó con orgullo diversas acciones de sabotaje realizadas durante la lucha contra Batista, entre ellas el lanzamiento de cadenas sobre tendidos eléctricos para provocar interrupciones del servicio y la vandalización de propaganda oficial.

Las declaraciones vuelven a generar controversia porque muchos críticos consideran que esos actos son similares a conductas que actualmente el Estado cubano sanciona con dureza cuando son ejecutadas por opositores o manifestantes. Para numerosos observadores, esta situación refleja una contradicción entre la narrativa histórica que glorifica determinadas acciones revolucionarias y la respuesta gubernamental frente a expresiones de protesta en la actualidad.

La figura de Valdés también está asociada a décadas de control político y represión. Durante sus etapas al frente del Ministerio del Interior impulsó el fortalecimiento de la Seguridad del Estado y de los organismos de inteligencia, convirtiéndose en uno de los funcionarios más poderosos del país.  Su legado incluye la estructuración del MININT y el establecimiento de vínculos con el KGB soviético.

Sus detractores lo responsabilizan de numerosas acciones contra la disidencia y de la consolidación de un sistema de vigilancia política que ha perdurado durante generaciones.

Su muerte pone nuevamente sobre la mesa las visiones enfrentadas que existen en torno a su legado. Mientras sectores oficialistas lo recuerdan como un combatiente histórico y defensor de la Revolución, otros cubanos lo identifican como uno de los principales responsables de la maquinaria represiva del régimen. Esa división refleja, una vez más, las profundas diferencias que persisten en la memoria política de Cuba.

Fuente: Publicación de Minint Hoy

El País


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