El régimen cubano elimina los topes de precios a alimentos básicos para la población
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 21 de junio de 2026
El Gobierno cubano decidió eliminar los precios máximos que había impuesto a varios alimentos de primera necesidad, una medida que podría traducirse en nuevos aumentos para productos esenciales en un país donde la inflación y la escasez continúan golpeando el bolsillo de la población.
La decisión quedó recogida en la Resolución 150/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada en la Gaceta Oficial Extraordinaria No. 73. La normativa derogó los límites de precios que desde 2024 se aplicaban al pollo troceado, el aceite comestible, la leche en polvo, las pastas alimenticias y las salchichas.
Sin embargo, el régimen mantuvo la exención de aranceles para la importación de estos productos, una medida que inicialmente había sido presentada como un incentivo para abaratar los costos de comercialización y facilitar el acceso de la población a alimentos básicos.
La eliminación de los topes representa un giro en una política que el propio Gobierno promovió hace apenas dos años como una herramienta para contener la escalada de precios. En julio de 2024, mediante la Resolución 225, las autoridades establecieron límites a la comercialización de varios productos de alta demanda, argumentando que buscaban proteger a los consumidores frente a la creciente inflación.
En aquel momento, la medida también incluyó el detergente en polvo, aunque la nueva disposición se concentra en los alimentos que habían permanecido bajo regulación estatal. Posteriormente, la Resolución 310 de septiembre de 2024 precisó las categorías arancelarias beneficiadas por las exenciones tributarias.
En la práctica, los límites de precios tampoco lograron evitar que gran parte de estos productos desaparecieran de los mercados estatales y terminaran comercializándose a precios mucho más elevados en el sector privado y en el mercado informal.
La eliminación de los controles llega en un contexto económico especialmente complejo para la isla, marcado por apagones, falta de combustible, caída de la producción agrícola y una inflación que continúa erosionando el poder adquisitivo de los salarios y las pensiones.
Con esta decisión, el régimen reconoce implícitamente el fracaso de una de las medidas económicas más promocionadas en los últimos años. Ahora queda por ver si la eliminación de los topes favorecerá una mayor oferta de productos o si, por el contrario, terminará provocando nuevos aumentos en los precios de alimentos que ya resultan inalcanzables para buena parte de la población cubana.
Fuente: Ministerio de Finanzas y Precios