Descarga gratis nuestra App

'Derretío y con 2 % de carga corporal': duro relato de Ulises Toirac sobre cómo llegar a un hospital

Redacción de CubitaNOW ~ domingo 19 de julio de 2026

Article feature image

El humorista cubano Ulises Toirac convirtió una agotadora caminata bajo el intenso calor de julio en La Habana en una reflexión sobre las dificultades cotidianas que enfrentan miles de cubanos. En una publicación cargada de humor, ironía y realismo, narró el esfuerzo físico y económico que supone trasladarse hasta un hospital para atender a un familiar, al tiempo que destacó el gesto solidario de un conductor de riquimbili que se negó a cobrarle el viaje.

Con su característico estilo, en el que el humor sirve para retratar la realidad, el actor y humorista Ulises Toirac compartió una crónica personal sobre las dificultades que enfrenta estos días mientras se traslada al Hospital Fajardo en La Habana, para acompañar a un familiar ingresado.

Bajo el título "Semblanza sin destemplanza (con fiebre de cuarenta)", Toirac describió el desgaste físico que implica recorrer la ciudad en medio del verano cubano y con varias libras de peso sobre los hombros.

"Caminar en julio por La Habana a mediodía es una experiencia extrema", escribió. Según relató, el trayecto desde Playa hasta el Vedado, que años atrás resultaba relativamente sencillo, se ha convertido hoy en "toda una aventura digna de libro de Julio Verne".

El humorista contó que debe trasladar pertenencias al hospital durante varios días, por lo que busca ahorrar al máximo en transporte. Para ello combina caminatas con viajes en riquimbili, una de las alternativas de movilidad más utilizadas actualmente en la capital.

"Esta maniobra la hago de mil maneras, tratando de ahorrar porque me voy a meter una buena cantidad de días llevando y trayendo cosas al y del Hospital", explicó.

Durante el recorrido no ocultó el agotamiento que provoca el calor. "Esta loma me está sacando el bofe y tengo los tenis que parecen dos cabezas de fósforos", comentó con el humor que caracteriza sus publicaciones.

Toirac también reflexionó sobre la situación del transporte en La Habana. Reconoció que los riquimbilis han aliviado parcialmente la movilidad en la ciudad, aunque señaló que muchas personas continúan caminando largos trayectos porque incluso esas opciones resultan costosas.

"Los riquimbilis han salvado en algo el transporte de la ciudad... aun así hay gente que tiene que apretarse las sandalias y meterse largos tramos a pierruli", escribió.

Uno de los momentos más emotivos de su relato ocurrió cuando un conductor de riquimbili, al reconocerlo, rechazó cobrarle el viaje.

"Tú me has hecho reír muchas veces en mi vida pa' venir a cobrarte ahora", le dijo el chofer. Toirac insistió en pagar porque, según respondió, "es su trabajo", pero el conductor mantuvo su decisión: "Esto es un regalo... es un placer y un orgullo".

El humorista confesó que el gesto lo conmovió profundamente, especialmente en medio de una jornada marcada por el cansancio y la preocupación familiar.

Al llegar a la cima de la empinada calle que conduce al hospital resumió su estado con una frase que rápidamente llamó la atención de sus seguidores: "Derretío y con 2 % de carga corporal".

La publicación recibió decenas de mensajes de apoyo. Muchos desearon la pronta recuperación del familiar ingresado y otros se ofrecieron a ayudarlo con los traslados. También abundaron los comentarios de quienes aseguraron sentirse identificados con una realidad que, entre el deterioro del transporte, el calor extremo y las dificultades económicas, forma parte de la vida diaria de miles de cubanos.

Con humor, pero también con evidente agotamiento, Toirac volvió a retratar una escena cotidiana de la Cuba actual: la de quienes convierten un simple trayecto hasta un hospital en una prueba de resistencia física y económica, donde pese a todo, todavía encuentran espacio para la solidaridad y pequeños gestos de humanidad.

Fuente: Ulises Toirac


Recomendado para ti

Tambien te puede interesar