Denuncian quema de basura en Cuba y hacen críticas a la gestión gubernamental
Redacción de CubitaNOW ~ martes 21 de abril de 2026
La acumulación de desechos sólidos en ciudades cubanas ha derivado en una práctica cada vez más frecuente: la quema de basura en espacios públicos, una medida improvisada que refleja el deterioro de los servicios y genera preocupación por sus efectos ambientales y de salud.
Ante el agravamiento del problema de la basura en distintas localidades de Cuba, ciudadanos han recurrido a una solución tan inmediata como riesgosa: incendiar los vertederos improvisados en calles, esquinas y solares vacíos. Esta práctica, lejos de resolver el problema de fondo, evidencia las limitaciones estructurales en la gestión de residuos y añade nuevos peligros para la población.
La acumulación prolongada de desechos, sin recogida sistemática, ha convertido numerosos puntos urbanos en focos de insalubridad. En respuesta, vecinos optan por prender fuego a los residuos como única vía para reducir el volumen de basura, generando densas columnas de humo y liberación de sustancias tóxicas.
El fenómeno ha sido objeto de críticas en redes sociales y espacios periodísticos. El periodista Javier Díaz señaló que esta situación es reflejo de la ineficiencia gubernamental, cuestionando que las autoridades atribuyan los problemas internos a factores externos en lugar de asumir responsabilidades en la gestión de servicios básicos.
Especialistas advierten que la quema de residuos sólidos, especialmente en zonas residenciales, puede provocar afecciones respiratorias, contaminar el aire y agravar las condiciones ambientales. Además, subrayan que esta práctica no elimina completamente los desechos, sino que traslada el problema a otra dimensión, con impactos a mediano y largo plazo.
Mientras tanto, la ciudadanía continúa enfrentando una crisis cotidiana marcada por la falta de soluciones sostenibles. La recogida irregular, la escasez de recursos y la ausencia de estrategias efectivas mantienen el problema vigente en múltiples territorios.
La situación revela no solo un desafío sanitario, sino también una creciente inconformidad social ante la falta de respuestas estructurales.
Fuente: periodista Javier Díaz