Oyacito y El Joker venden los autos que adquirieron como premio en El Rancho de Destino
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 18 de febrero de 2026
Aunque El Rancho de Destino concluyó oficialmente, la discusión sobre los premios otorgados sigue generando atención en redes sociales y medios especializados, con seguidores analizando tanto las decisiones de los participantes como la gestión del programa respecto a los incentivos.
Gino Montalvo, conocido como Oyacito, informó en un live junto a Yoel Fashion que ya vendió el Honda Civic que recibió como segundo lugar del programa, además de los 25.000 dólares en efectivo correspondientes a su posición en la competencia. Explicó que decidió vender el vehículo porque nunca le han gustado los Honda y planea reemplazarlo por otro modelo que desea desde hace tiempo, aunque no precisó cuál será su próximo automóvil. Su explicación generó comentarios divididos entre quienes consideran válida su elección personal y quienes opinan que los premios deberían mantenerse en su forma original anunciada públicamente.
Por otro lado, Brayan “El Joker”, ganador del reality, aún no ha vendido el Corvette naranja que obtuvo junto a los 50.000 dólares, pero ha confirmado que tiene la intención de hacerlo. El ganador explicó que no desea conducir el vehículo debido a la atención que genera y que prefiere priorizar decisiones prácticas para su vida personal. Entre sus objetivos está apoyar económicamente a su madre, hermana y sobrino, quienes actualmente viven en un apartamento alquilado, mostrando así que los premios también cumplen un papel estratégico en la planificación de su estabilidad familiar y financiera.
Estos movimientos evidencian cómo los premios del reality se han convertido en un tema de debate más amplio, que involucra tanto el uso personal de los incentivos como la percepción pública sobre la transparencia y el cumplimiento de lo prometido. La venta de los vehículos y la disposición de los montos en efectivo reflejan cómo los participantes manejan los incentivos según sus necesidades y prioridades.
En conclusión, aunque la competencia haya terminado, El Rancho de Destino continúa generando contenido, opiniones y análisis entre los seguidores. La conversación sobre los premios y las decisiones de los participantes demuestra que el impacto del reality se extiende más allá de la pantalla, manteniendo viva la discusión sobre los incentivos y la estrategia personal de cada concursante.