Cuba en vilo: escasez de combustible y especulaciones de cambio en el poder
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 16 de febrero de 2026
Cuba enfrenta uno de los momentos más complejos de su historia reciente, marcado por una profunda crisis económica y una creciente presión internacional que, según algunos analistas, podría estar preparando el terreno para transformaciones políticas sin precedentes en la isla.
Durante años, la economía cubana ha dependido en gran medida de las importaciones de petróleo, especialmente desde Venezuela. Sin embargo, a comienzos de este año el escenario cambió drásticamente tras la caída del líder venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero, evento que ha tenido impactos inmediatos en la llegada de crudo a Cuba. Desde entonces, el Gobierno de Donald Trump intensificó su presión, bloqueando los envíos desde Venezuela y amenazando con sanciones a otros proveedores, exacerbando así la escasez de combustible en el país.
Los efectos de esta política son palpables en todos los sectores. Las autoridades cubanas han emitido avisos a las aerolíneas internacionales informando que no podrán suministrar combustible de aviación (jet fuel) en ningún aeropuerto del país entre el 10 de febrero y el 11 de marzo, lo que obliga a cancelar o reestructurar vuelos y ha llevado a compañías como Air Canada a suspender sus conexiones con la isla.
Esta falla en el suministro de combustible también se ha traducido en apagones prolongados y restricciones en servicios públicos. El transporte urbano en La Habana prácticamente se paralizó ante la falta de diésel, y sectores clave como la educación y el transporte interprovincial han visto ajustes, con reducción de la jornada laboral y suspensión temporal de algunas actividades para ahorrar energía.
La crisis energética tiene consecuencias directas sobre el turismo, un pilar fundamental de la economía cubana. Según datos recientes, el sector ya sufrió una severa caída en 2025, con alrededor de 1,81 millones de visitantes, cifra muy inferior a años anteriores, lo que evidencia un impacto que se remonta a la escasez de recursos y cortes de servicios básicos.
En medio de este escenario, no han faltado especulaciones sobre un posible cambio en el panorama político de la isla. Circulan fuertes rumores de que el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga, quien también es sobrino-nieto de Fidel Castro y Raúl Castro, estaría manteniendo conversaciones con la Casa Blanca para estudiar una transición hacia la democracia.
Este panorama es interpretado por algunos comentaristas como un posible movimiento para preparar un proceso de cambio desde dentro de la estructura de poder, aprovechando la presión económica y la fragilidad del actual modelo político. La discreción del funcionario y su relativa juventud (alrededor de 54 años) han alimentado estas especulaciones, aunque aún no hay confirmación oficial.
Por su parte, el Gobierno cubano ha anunciado una serie de medidas de emergencia para enfrentar la crisis energética, incluyendo restricciones en la venta de combustible, la reducción de servicios estatales y programas dirigidos a proteger los servicios básicos, mientras asegura que está trabajando para mantener la estabilidad del país.
En definitiva, Cuba se encuentra hoy en una encrucijada: una economía asfixiada por la escasez de energía y presión externa enfrenta una prueba de resistencia sin precedentes, mientras que a su vez se multiplican las voces que apuntan a un inminente cambio político. El desenlace de estas tensiones podría definir el rumbo de la isla en los próximos años.
Fuente: La Razón