Acusan a Leonardo Padura de servir al régimen cubano
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 29 de enero de 2026
La escritora cubana Zoé Valdés volvió a colocarse en el centro de la polémica tras su participación en el Derecha Fest, celebrado en Mar del Plata, Argentina. Durante su intervención y en declaraciones posteriores a medios, Valdés lanzó duras críticas contra su compatriota Leonardo Padura, a quien calificó sin rodeos como “un policía del régimen” y acusó de construir una obra literaria complaciente con el poder en Cuba.
Radicada desde hace años en Francia, Valdés no escatimó adjetivos al referirse al autor de la saga protagonizada por Mario Conde. Lo llamó “escritorzuelo” y aseguró que su literatura “maquilla los horrores de la Isla”, al presentar una imagen suavizada de la realidad cubana. “Su literatura no muestra lo que hay en Cuba. Edulcora los espantos que está viviendo el pueblo”, afirmó ante el público del evento y luego reiteró en una entrevista concedida a Infobae.
Según Valdés, Padura habría desempeñado un rol funcional al régimen al contribuir a desdibujar la memoria y el legado de escritores exiliados y perseguidos, como Reinaldo Arenas y Guillermo Cabrera Infante. En su opinión, el reconocimiento internacional del novelista —incluidos premios como el Princesa de Asturias— habría servido para legitimar una narrativa cultural aceptable para el poder político cubano.
La escritora fue más allá al asegurar que Padura actuó como emisario del régimen en el exterior. Entre sus acusaciones, mencionó un supuesto encuentro del novelista con Luiz Inácio Lula da Silva durante su encarcelamiento en Brasil, donde —según Valdés— habría transmitido mensajes directos de Raúl Castro. Para ella, ese episodio confirma que Padura no es solo un narrador, sino “el alter ego del policía de sus novelas”, alguien que vigila y neutraliza voces críticas desde el ámbito cultural.
Valdés concluyó afirmando que Padura es una de las figuras que más daño ha causado a los intelectuales cubanos que sí han padecido censura, cárcel o exilio. “Siempre me preguntan a mí por él, pero a él nunca le preguntan por mí”, remató, dejando claro que el enfrentamiento intelectual y político entre ambos sigue tan vivo como polémico.