La Santa Sede confirmó este domingo que realizó gestiones diplomáticas para intentar una salida pacífica a la crisis política en Venezuela antes de la reciente operación militar que culminó con la detención de Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos. El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, reconoció que estos esfuerzos, que incluyeron la posibilidad de un acuerdo de exilio para Maduro y otros miembros de su gobierno, no prosperaron y quedaron frustrados ante los acontecimientos posteriores.
Parolin explicó que el objetivo principal de las gestiones vaticanas fue evitar un derramamiento de sangre y promover una transición ordenada. Según sus declaraciones, se mantuvieron contactos discretos con representantes del régimen venezolano para explorar alternativas pacíficas y reducir tensiones, lo que en algunos casos implicó considerar un posible salvoconducto hacia Rusia, tal como habían reportado medios internacionales.
La iniciativa, sin embargo, no logró concretarse antes de la intervención estadounidense. En sus declaraciones, Parolin señaló que la Santa Sede siempre ha apoyado soluciones pacíficas, pero que ante la situación actual se encontró con un “hecho consumado”, en alusión a la captura de Maduro y las decisiones ya tomadas por otros actores internacionales.
Respecto al estado actual de Venezuela, el secretario de Estado describió un escenario de “gran incertidumbre”. Parolin expresó su deseo de que el país encuentre un camino hacia la estabilidad y la recuperación económica, y subrayó la necesidad de avanzar hacia una democratización efectiva que permita superar la profunda crisis que enfrenta la población.
El intento de mediación de la Santa Sede se da en medio de un contexto geopolítico complejo, marcado por la detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas estadounidenses en Caracas, y su posterior traslado a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico, en una operación que ha generado debate internacional sobre su legitimidad y consecuencias.
Además de las declaraciones de Parolin, el papa León XIV ha abordado repetidamente la crisis venezolana en sus intervenciones públicas, incluyendo un llamado ante el cuerpo diplomático acreditado en el Vaticano para que se respete la voluntad del pueblo venezolano y que las soluciones se busquen de manera pacífica, evitando intereses partidistas que puedan agravar el conflicto.
La Santa Sede también ha mantenido interlocuciones con figuras de la oposición venezolana. La líder opositora María Corina Machado, quien ha pedido al papa y a Parolin interceder por la liberación de presos políticos y respaldar una transición democrática sin dilaciones, se reunió recientemente con ambos como parte de estos esfuerzos diplomáticos.
Aunque estas gestiones no lograron el resultado deseado, la postura oficial del Vaticano refleja su persistente interés en promover vías no violentas para resolver crisis políticas, enfatizando el valor del diálogo y la necesidad de adoptar soluciones que respeten la dignidad humana y el derecho de los pueblos a determinar su futuro.
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