Raúl Castro volvió a aparecer públicamente este martes durante las ceremonias organizadas por el Gobierno cubano para rendir homenaje a Ramiro Valdés Menéndez, una de las figuras históricas más influyentes del proceso revolucionario, fallecido el pasado 21 de junio a los 94 años.
El exmandatario, de 95 años, encabezó la primera guardia de honor ante las cenizas de Valdés en la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), en La Habana. En el acto estuvo acompañado por el presidente Miguel Díaz-Canel y por altos mandos militares y políticos del país.
Entre los presentes figuraron también el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera, y el ministro del Interior, general de cuerpo de ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, quienes participaron en las honras fúnebres junto a otras autoridades del Estado.
Durante la ceremonia, la urna que contiene las cenizas de Ramiro Valdés fue colocada en un espacio solemne junto a varias de las condecoraciones obtenidas a lo largo de su trayectoria política y militar. También se exhibió una bandera cubana asociada a momentos relevantes de la historia revolucionaria reciente.
Tras rendir tributo al fallecido dirigente, Raúl Castro sostuvo un breve encuentro con familiares de Valdés para transmitirles personalmente sus condolencias, según informaron medios oficiales.
La aparición pública del líder histórico del Partido Comunista de Cuba adquiere una relevancia especial debido a la escasa frecuencia con la que participa actualmente en actividades oficiales. Sus intervenciones públicas se han vuelto cada vez más limitadas en los últimos años, especialmente tras su retiro de la primera línea política.
La última presencia pública ampliamente divulgada ocurrió a principios de junio, durante una actividad conmemorativa realizada en La Habana con motivo de su cumpleaños 95 y de un aniversario del Ministerio del Interior.
La muerte de Ramiro Valdés marca además un momento simbólico para la dirigencia histórica cubana. Considerado uno de los hombres de mayor confianza de Fidel y Raúl Castro durante décadas, ocupó responsabilidades clave dentro de las estructuras de seguridad y gobierno del país.
A lo largo de su carrera fue ministro del Interior, vicepresidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, además de desempeñar otras funciones estratégicas vinculadas a la seguridad nacional y al desarrollo de proyectos de infraestructura y telecomunicaciones.
Mientras continúan los homenajes oficiales en distintas provincias del país, instituciones estatales, centros educativos y unidades militares han organizado actos de recordación, guardias de honor y firmas de libros de condolencias para rendir tributo al dirigente fallecido.
El Gobierno cubano decretó duelo oficial mediante una disposición firmada por Miguel Díaz-Canel, medida que incluyó el izado de las banderas a media asta en edificios públicos y dependencias militares durante la jornada.
Con la desaparición física de Ramiro Valdés, se reduce aún más el grupo de dirigentes históricos que participaron en los acontecimientos que condujeron al triunfo revolucionario de 1959. Entre las figuras más representativas de aquella generación que permanecen con vida se encuentran Raúl Castro y Guillermo García Frías.
Según lo previsto por las autoridades, los restos de Valdés serán trasladados a la ciudad de Santa Clara para recibir sepultura con honores militares en el Mausoleo del Frente de Las Villas, cumpliendo así la voluntad expresada por el dirigente de descansar junto a combatientes de su generación y en un lugar estrechamente vinculado a la historia de la lucha revolucionaria.
Fuentes: CiberCuba y Canal Caribe
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