El turismo en Cuba continúa profundizando su crisis en 2026, golpeado por el deterioro de las condiciones internas del país y por una imagen internacional cada vez más afectada por los apagones, la escasez de alimentos, el desabastecimiento de combustible y el deterioro de los servicios básicos.
Las cifras publicadas por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) confirman la magnitud del desplome. Hasta junio llegaron a la Isla 699.878 viajeros, apenas el 51,3 % de los registrados en igual período de 2025, lo que representa una caída de 664.522 personas.
El panorama es aún más preocupante en el segmento más importante para la economía cubana: los visitantes internacionales. Entre enero y junio arribaron apenas 387.591 turistas extranjeros, el 39,3 % de los recibidos en el mismo período del año anterior. En términos absolutos, el país perdió 598.015 visitantes internacionales en solo seis meses.
Los principales mercados emisores también registran fuertes retrocesos. Canadá, tradicional líder del turismo hacia Cuba, redujo sus llegadas en 301.181 visitantes. También descendieron significativamente los viajeros procedentes de la comunidad cubana en el exterior, con 45.799 menos, así como los provenientes de Rusia (42.775 menos) y Estados Unidos (36.085 menos).
La realidad que enfrentan quienes visitan la Isla se ha convertido en un poderoso elemento disuasorio. Los prolongados apagones afectan hoteles, restaurantes y centros recreativos, mientras la escasez de combustible dificulta el transporte entre destinos turísticos y limita las excursiones.
A ello se suma la falta de alimentos y productos básicos, que repercute directamente en la calidad del servicio ofrecido por las instalaciones hoteleras. En numerosos destinos, turistas han reportado dificultades para acceder a una oferta gastronómica variada, además de problemas con el abastecimiento de agua, el funcionamiento del aire acondicionado durante los cortes eléctricos y la conectividad a internet.
La crisis energética, que ha provocado múltiples colapsos del Sistema Eléctrico Nacional en los últimos meses, también ha deteriorado la percepción de seguridad y comodidad para quienes consideran viajar a Cuba. Las constantes interrupciones del servicio eléctrico afectan tanto la operación de los hoteles como la movilidad y las actividades recreativas.
A ello se añaden el deterioro de la infraestructura turística, la reducción de vuelos internacionales, las dificultades para garantizar suministros y una creciente competencia de destinos del Caribe que ofrecen mejores servicios, mayor estabilidad y precios más competitivos.
Pese a que el turismo sigue siendo presentado por las autoridades como uno de los motores de la economía cubana, las estadísticas reflejan una realidad muy distinta. La combinación de una profunda crisis económica, el colapso de los servicios públicos y la pérdida de confianza de los principales mercados emisores continúa alejando a los visitantes, agravando uno de los sectores clave para la obtención de divisas en la Isla.
Ana Bensi desafía a los defensores del comunismo con un duro testimonio sobre Cuba(Video)
Hace 1 día