El jefe de misión de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, visitó a la joven creadora de contenido Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, y expresó públicamente su respaldo frente al hostigamiento que, según denuncian la activista y organizaciones de derechos humanos, ha sufrido por sus opiniones, su fe cristiana y sus publicaciones en redes sociales. La visita se produjo mientras Bensi y su madre enfrentaban un proceso penal que posteriormente terminó con una condena de dos años de limitación de libertad para cada una.
La visita de Mike Hammer a la vivienda de Anna Bensi en La Habana volvió a colocar en el centro de la atención internacional la situación de los activistas y creadores de contenido que cuestionan públicamente al Gobierno cubano.
El jefe de misión estadounidense acudió a la casa de la joven en el reparto Alamar, donde también se encontraba su madre, Caridad Silvente. El encuentro ocurrió durante un apagón y, según medios independientes cubanos, estuvo marcado por las restricciones que ambas enfrentaban en ese momento.
Hammer manifestó su apoyo a Bensi y sostuvo que expresar opiniones, creencias religiosas y aspiraciones personales no constituye un delito. La Embajada de Estados Unidos también cuestionó la actuación de agentes estatales que, según su denuncia, vigilan y graban a ciudadanos mientras operan sin identificarse públicamente.
Anna Bensi, de 21 años, ganó notoriedad en redes sociales por publicar videos sobre la realidad cotidiana de Cuba, incluidos los apagones, la escasez y las dificultades económicas. Posteriormente comenzó a realizar críticas más directas al sistema político cubano y a hablar abiertamente de sus convicciones cristianas.
El conflicto aumentó después de que Bensi y su madre grabaran y difundieran un video relacionado con un agente vestido de civil que acudió a su vivienda para entregar una citación de la Seguridad del Estado. Las autoridades las procesaron bajo el artículo 393 del Código Penal, relacionado con actos contra la intimidad personal y familiar, la imagen y la voz.
Tras la visita de Hammer, la familia volvió a denunciar presiones. Medios independientes informaron que la hermana de Anna fue citada e interrogada por funcionarios, quienes preguntaron si había organizado el encuentro con el diplomático estadounidense.
El caso alcanzó un nuevo punto el pasado 1 de octubre, cuando un tribunal de La Habana declaró culpables a Anna Bensi y a su madre y dictó para ambas dos años de limitación de libertad. La joven calificó la decisión de injusta.
La fotografía más utilizada del encuentro muestra a Mike Hammer junto a Anna Bensi y su madre, Caridad Silvente, y fue difundida por la propia representación diplomática estadounidense.
Fuente: Embajada de EE.UU. en La Habana - Cubanet