En una Cuba marcada por la escasez de recursos, los derrumbes y las viviendas aún sin reparar tras el paso de varios ciclones, el régimen ha movilizado personal, materiales y financiamiento para acondicionar el complejo monumental de Santa Clara donde serán depositados los restos de Ramiro Valdés Menéndez.
La preparación del Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara para la ceremonia de inhumación del histórico dirigente ha incluido trabajos de pintura, restauración de pisos, reparación de cubiertas, mejoras en la iluminación, rehabilitación de áreas protocolares y renovación de espacios destinados a recibir a las autoridades que asistirán al homenaje oficial.
Según informaron medios estatales, las labores también abarcan una rehabilitación integral del Mausoleo del Frente de Las Villas, donde descansarán los restos de Valdés junto a otros combatientes vinculados a la lucha revolucionaria. Para ello se han realizado trabajos de limpieza y pulido en cientos de nichos, reposición de jardinería, restauración de estructuras y mejoras estéticas en todo el entorno.
Las obras no se limitan al mausoleo. También se ejecutan reparaciones en el museo, impermeabilización de techos, sustitución de carpintería, modernización de espacios interiores y recuperación de áreas verdes concebidas para recrear la vegetación de la selva boliviana asociada a la figura de Ernesto Che Guevara.
La rapidez con la que se han movilizado recursos para estas tareas contrasta con la realidad que enfrentan miles de familias cubanas que continúan esperando materiales de construcción para reparar sus viviendas dañadas por huracanes, tormentas y otros fenómenos meteorológicos ocurridos en los últimos años.
En numerosas provincias del país persisten techos provisionales, paredes agrietadas y casas parcialmente destruidas. Muchos afectados aseguran haber recibido promesas de ayuda que nunca llegaron o que resultaron insuficientes para reconstruir sus hogares. Mientras tanto, la escasez de cemento, acero, bloques y otros materiales básicos sigue siendo una constante en el mercado estatal.
Las autoridades han argumentado reiteradamente que la crisis económica y la falta de divisas impiden atender con mayor rapidez las necesidades habitacionales de la población. Sin embargo, la restauración acelerada del complejo funerario de Santa Clara vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre las prioridades del Gobierno en medio de la peor crisis económica que ha vivido la isla en décadas.
Para numerosos cubanos, resulta difícil comprender cómo se destinan recursos a monumentos, ceremonias oficiales y espacios de homenaje político mientras comunidades enteras continúan lidiando con apagones, escasez de alimentos, hospitales deteriorados y viviendas en condiciones precarias.
Fuente: Vanguardia de Cuba