Corie A. Walsh - Foto: Will County Sheriff's Office | Cortesía
Una mujer de 40 años fue acusada de asesinato en primer grado después de que su hijo de dos años fuera encontrado muerto en el sótano de la vivienda familiar en Frankfort, un suburbio situado al suroeste de Chicago.
Corie A. Walsh enfrenta tres cargos de asesinato en primer grado por la muerte de su hijo Barrett Walsh, conocido por su familia como “Bear”. De acuerdo con documentos judiciales, una vecina encontró al menor inconsciente en el sótano y llamó al 911 mientras intentaba reanimarlo.
La mujer habría encontrado al niño suspendido de una viga con una ligadura alrededor del cuello. Tras retirarla, lo colocó en el suelo y comenzó a practicarle reanimación cardiopulmonar. Los agentes que llegaron posteriormente continuaron las maniobras antes de que Barrett fuera trasladado a un hospital, donde fue declarado muerto.
La oficina del forense del condado de Will determinó preliminarmente que el menor murió por asfixia provocada por la compresión del cuello con una ligadura. La causa y la forma definitivas de la muerte continúan bajo investigación.
Mientras investigaban la muerte del niño, los policías localizaron a Walsh en la bañera del dormitorio principal. Presentaba cortes en las muñecas y los muslos y había sangre en el agua.
Una vecina declaró que había visto a Walsh con un cuchillo y que aparentemente intentaba hacerse daño. La mujer consiguió quitarle el arma, que posteriormente fue recogida como evidencia.
Según los documentos judiciales, Walsh habría dicho a los agentes que mató a su hijo porque creía que el pequeño era “el diablo” y “el anticristo”. Posteriormente, mientras recibía atención médica, habría ofrecido a los investigadores detalles sobre lo ocurrido, en un relato que, según la policía, coincidía con las evidencias encontradas en la vivienda.
Las autoridades también indicaron que Walsh habría expresado intenciones de hacer daño a sus otros hijos y de agredir a su esposo cuando regresara a casa.
En el momento del crimen, el esposo de Walsh se encontraba fuera del estado. También estaban en la vivienda un bebé y, posteriormente, dos niños en edad escolar regresaron al domicilio. Ninguno resultó herido.
Había hablado del caso de otra madre acusada de matar a sus hijos
Los fiscales señalaron además que Walsh había mostrado recientemente interés en el caso de Lindsay Clancy, una mujer de Massachusetts acusada de matar a sus tres hijos en 2023.
Según los documentos judiciales, Walsh conversó sobre ese proceso mediante mensajes grupales con amigas pocas horas antes de que Barrett fuera encontrado muerto. La policía está realizando un análisis forense de su teléfono.
Los fiscales utilizan estos elementos para solicitar que Walsh permanezca detenida mientras avanza el proceso judicial. Actualmente se encuentra bajo custodia y recibe tratamiento médico.
El abogado de la acusada sostuvo que Walsh estaba atravesando un episodio psicótico cuando ocurrieron los hechos y pidió que se realice una investigación exhaustiva para determinar las circunstancias de la tragedia.
Las autoridades de Frankfort describieron el caso como una tragedia que ha conmocionado a la comunidad, mientras la investigación continúa.
Fuente: NBC Chicago
Reconstruyen en Ciego de Ávila el crimen del director artístico Juan Carlos Pérez(Video)
Hace 2 días
María Elvira Salazar cuestiona a los demócratas por el limbo de los cubanos con I-220A
Hace 19 horas
Familia cubana busca en Brasil un nuevo comienzo para su hija con necesidades especiales
Hace 1 hora