El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, confirmó este jueves que la administración de Donald Trump mantiene conversaciones con el Gobierno cubano sobre posibles cambios políticos y económicos en la Isla, en un contexto de creciente presión diplomática y sanciones por parte de Washington.
Las declaraciones se producen después de que el presidente Trump afirmara recientemente que, tras abordar el conflicto con Irán, “Cuba es el siguiente”, alimentando las especulaciones sobre un posible endurecimiento de la política estadounidense hacia La Habana.
Consultado por la prensa sobre si Cuba sería el próximo objetivo de la Casa Blanca, Vance evitó dar una respuesta directa y remitió la cuestión al secretario de Estado, Marco Rubio. Sin embargo, poco después confirmó la existencia de contactos en curso entre ambas partes.
“En realidad, estamos hablando con el Gobierno cubano en este momento sobre cómo podrían cambiar sus formas para cambiar eso. Vamos a ver qué hacen”, declaró el vicepresidente.
Vance añadió que la postura de Washington dependerá de las acciones que adopte La Habana en los próximos meses. “Si toman decisiones inteligentes, vamos a tener una relación mucho mejor con esa isla”, afirmó, dejando abierta la posibilidad de una mejora en las relaciones bilaterales si se producen cambios sustanciales.
El vicepresidente también subrayó que el sistema político y económico cubano “no ha funcionado”, y describió la situación de la Isla como una de las más críticas del hemisferio, incluso comparándola con la economía iraní.
“Queremos que el pueblo de Cuba sea feliz y próspero”, insistió Vance, al tiempo que destacó que la proximidad geográfica de la Isla con Estados Unidos, a solo 90 millas de Florida, convierte la situación cubana en un asunto de especial sensibilidad para la política migratoria estadounidense.
Según el vicepresidente, las crisis económicas y políticas en Cuba generan un impacto directo en Estados Unidos debido al flujo migratorio de personas que buscan salir de la Isla en condiciones precarias. “Cada vez que hay una crisis, terminamos teniendo refugiados desesperados o personas que no pueden alimentar a sus familias tratando de llegar en masa a nuestro país”, señaló.
Las declaraciones de Vance se producen en un momento en que la administración estadounidense ha intensificado su política de presión sobre el Gobierno cubano, con nuevas sanciones económicas y exigencias de reformas estructurales en materia política y económica.
Aunque no se han ofrecido detalles sobre el contenido de las conversaciones entre Washington y La Habana, las palabras del vicepresidente sugieren la existencia de una estrategia dual: mantener la presión internacional mientras se exploran posibles vías de negociación condicionadas a cambios internos en la Isla.
Fuente: Martí Noticias
El Partido Popular pide a la Unión Europea que rompa relaciones con la dictadura cubana
Hace 4 horas
Cuba enfrenta apagones masivos con déficit eléctrico que afecta a más del 60% del país
Hace 10 horas