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Empeoran las colas para comprar gas en Pinar del Río debido a apagones: “Son noches enteras sin dormir”

Redacción de CubitaNOW

Sociedad, America Latina, Cuba

Las colas para comprar gas licuado en Pinar del Río han aumentado significativamente, debido a los constantes y molestos apagones en ese territorio del occidente cubano, que provocan una demanda mayor del combustible al quedar inhabilitados los medios eléctricos.

Al aumento de la demanda se une la rotura de la planta de producción del gas licuado en la provincia, lo cual genera una situación muy compleja entre las familias y residentes pinareños, obligados a permanecer durante días haciendo tortuosas filas en los establecimientos.

El gas que se vende en Pinar es transportado desde La Habana a diario. En el municipio de Consolación del Sur, el periódico oficialista Guerrillero recogió opiniones sobre el escenario actual, donde adquirir un cilindro de gas en menos de 24 horas se ha vuelto prácticamente una ilusión.

“No te voy a mentir, las colas son imposibles. En este punto del consejo popular de Pueblo Nuevo no se permiten listas, por lo que tenemos que estar desde el día antes, y muchas veces dormir aquí”, lamentó una entrevistada.

“Pero si no lo hacemos, al llegar al siguiente día aquí, esto es un avispero, todo el mundo quiere ser el primero y la desorganización que se arma es fatal. Comprar se convierte en una verdadera odisea”, agregó.

Otro cliente explica que, como mínimo, pasa dos días y una noche para poder comprar. “Dicen los responsables que los tiques y las listas están prohibidas, pero al final es el pueblo el que sufre. Nosotros somos los que nos desgastamos y tenemos de forma obligatoria que permanecer aquí y esperar a dar el último o que alguno nos releve dentro de la misma familia, pues siempre alguien debe cuidar la cola”, explica.

Una usuaria del punto número Uno, confiesa que lo piensa mil veces para ir a comprar un cilindro cada vez que se le acaba el que tiene en casa. “Cada vez que tengo que venir aquí al punto, como promedio debo estar entre tres y cuatro días para poder comprar. Son jornadas de días, noches y madrugadas enteras sin dormir, esperando a ver cuándo me llega mi turno”, refiere.

“El otro asunto, que también molesta, es la reventa de los turnos y las personas que marcan para otros, estos fenómenos asociados a la nocturnidad hacen del tema un descalabro, ya que fácilmente de cinco personas que supuestamente tienes delante, al amanecer pueden aparecerte 20”, dijo.

“Es un asunto de corrupción. Balas vendidas entre 650 y 700 pesos, turnos vendidos por 500, amiguismos, compromisos con terceros por encima de la cola, es una fatalidad”, aseguró otro comprador.

El citado medio menciona un sondeo donde algunos sugieren que el periodo de compra se extienda a más de 15 días, pudiendo llegar al mes entre la compra de las dos balas del mismo contrato, como una posible solución. Sin embargo, otros piensan que los largos apagones aceleran el consumo del combustible en los hogares.

El director de la División Territorial de Comercialización de Gas Licuado en Pinar, Iván Alonso Calderín, dijo que la transportación de gas desde la capital del país limita los horarios de servicio y la cantidad de cilindros a distribuir en los puntos de forma general. “De más de 2 000 cilindros que teníamos como disponibilidad diaria, ahora solo podemos llegar a los 1 600, y tratamos de distribuirlos de forma equitativa entre todos los territorios”, expuso.

A mediados de mes, residentes de la localidad pinareña de Los Palacios se lanzaron a las calles para protestar por los largos apagones. En la manifestación, se escucharon expresiones contra el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel.