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Difunden carta abierta para los represores cubanos

Redacción de CubitaNOW

Sociedad, Cuba

El medio independiente La Hora de Cuba difundió este martes una carta abierta escrita para los represores cubanos ante el evidente aumento de la represión en Cuba y de las protestas contra el régimen.

“Carta a un represor” lleva por título la misiva que va dirigida a quienes, siguiendo órdenes del régimen, arremeten contra el pueblo para mantener a la dictadura en el poder.

“Consciente del papel que ocupas en la sociedad, de tu misión de preservar el estado, ente opresor en manos de una reducida clase privilegiada, de tu tarea de velar por el orden, que no es lo mismo que la paz…Consciente de tu función de represor, me dirijo a ti”, así inicia el texto.

En tanto, añade que “cuando llegue la hora de Cuba, de levantarse y sacudirse los hierros, estaremos en bandos distintos, tú armado de palo, escudo, pistola, rifle… yo con consignas y acaso alguna que otra piedra. Tú con toda una maquinaria detrás, y yo delante de ti, desarmado e indignado”.

“¿De verdad crees que soy un mercenario, que me paga alguien para quejarme en las redes sociales y en la calle? ¿En serio te tragas ese cuento?”, cuestiona la misiva.

De igual modo, reconoce que los represores son instrumentos del poder. “Yo sé que te entrenaron para no pensar, sólo obedecer. Entiendo que te sientes atado por tu propio uniforme y tus grados, por las facilidades y beneficios que tienes, por cuatro ruedas, una jaba, una cabaña en un campismo, un apartamento y, quizás, atado también por un poco de ron y la mezquina oportunidad de ejercer la violencia impunemente”.

No obstante, desaprueba el actuar de cientos de agentes de la dictadura que se prestan a su juego. “Yo entiendo tu situación, pero no apruebo tus acciones, no cuando hemos llegado tan lejos que Cuba se cae a pedazos”, apunta el texto.

“Tú puedes ser un agente, un funcionario, un militante, un creyente y un oportunista… pero ten siempre esto presente: yo no soy tu enemigo ni merezco que me pongan en lo oscuro. Yo soy el que pregona pan en tu barrio, el hijo de un balsero que se perdió en el mar. Soy la nieta orgullosa de un miliciano, la que te saluda siempre en la parada. Soy un adolescente rebelde, el socio de tu chama, que no tiene que saber de política para darse cuenta de que aquí falta libertad en el pensar y el hacer”, agrega.

Así, sigue haciendo un recorrido por la gente de pueblo, la real, la que sufre a diario la escasez y la miseria en un país que no parece mejorar jamás.

“Soy la tía de limpieza del banco y llevo un mes sin tomar el medicamento para los nervios porque está en falta. Soy el intelectual que se quema las pestañas, que se revienta trabajando y no ve el fruto de su esfuerzo ni el agradecimiento de la sociedad. Soy el chofer que escapa por lo que se le pega, el que te recogió en la carretera la otra noche”, enfatiza.



“Soy la doctora que atendió a tu mujer cuando tuvo el problema de los riñones, aunque ya había terminado mi turno. Soy el que anuncia ropa en Facebook, si reúno el dinero suficiente me voy cruzando. Soy la niña que no durmió anoche por los mosquitos y el apagón, tu querida es mi seño”, continúa.

Antes de finalizar, refiere que, “hasta que coincidamos en otra oportunidad, ten presente esta palabra”.