El comienzo de año trae consigo cambios importantes en las cuentas bancarias de millones de ciudadanos en Estados Unidos. Durante la segunda semana de enero, comenzará la distribución de los pagos correspondientes al nuevo año, lo que beneficiará a una gran cantidad de personas.
El primer depósito está programado para el 14 de enero, con la distribución de pagos organizada de acuerdo a un calendario que depende de la fecha de nacimiento de cada beneficiario. Aunque no todos recibirán su pago de inmediato, la fecha ya está definida y es importante que los beneficiarios estén atentos a los detalles.
En esta primera ronda, los pagos se asignarán en un orden específico. Los beneficiarios nacidos entre el 1 y el 10 de enero serán los primeros en recibir el pago el 14 de enero. La siguiente ronda de pagos se llevará a cabo el 21 de enero, para quienes nacieron entre el 11 y el 20 de cualquier mes. Finalmente, los nacidos entre el 21 y el 31 recibirán su pago el 28 de enero.
En EE.UU., es posible empezar a recibir estos pagos desde los 62 años. Sin embargo, quienes lo hagan a esta edad verán un monto reducido en comparación con quienes decidan esperar a una edad más avanzada. La cifra de cada pago mensual varía dependiendo de varios factores personales y laborales.
El monto depende principalmente de tres elementos: la edad exacta en la que se solicita el beneficio, el total aportado durante la vida laboral, y el número de años trabajados. De acuerdo con la Administración del Seguro Social, quienes se jubilan a los 62 años pueden recibir hasta $2,831 mensuales, mientras que quienes esperan hasta los 70 años pueden alcanzar el máximo de $5,108.
Para conocer el monto exacto de su beneficio, los beneficiarios pueden utilizar una herramienta oficial de la Administración del Seguro Social, que les permite calcular un estimado según su edad y el historial de aportaciones. Esta consulta es fundamental para planificar adecuadamente la jubilación y decidir el momento más conveniente para empezar a cobrar.
El programa de jubilación se financia mediante un impuesto sobre la nómina, cubierto tanto por los empleados como por los empleadores durante la vida laboral activa. No obstante, algunos expertos advierten sobre los posibles problemas futuros del fondo, ya que, de no haber cambios legislativos, podría enfrentar dificultades para pagar beneficios completos a partir de 2034 debido a la creciente cantidad de jubilados y la disminución de trabajadores activos.
Con información de Directorio Cubano