Al menos 13 personas fueron detenidas en Guantánamo, entre ellas dos presuntos cabecillas, por su participación en una serie de violentos asaltos contra fincas campesinas en zonas rurales de la provincia.
Los hechos habían generado preocupación entre familias de El Salvador, Cuatro Caminos, Santa María de Guantánamo y Manuel Tames, donde varios productores denunciaron ataques ocurridos principalmente durante la noche y la madrugada.
De acuerdo con los testimonios recopilados y la información difundida por el perfil oficialista cercano a la Policía Guantánamo y su Verdad, los delincuentes actuaban en grupos, en ocasiones encapuchados, y recurrían a la violencia y las amenazas para someter a los moradores de las viviendas.
Uno de los métodos utilizados consistía en lanzar piedras contra las casas para impedir que las familias salieran mientras los atacantes forzaban corrales y otras instalaciones con cizallas y herramientas para apoderarse de los animales.
Los robos habrían provocado importantes pérdidas a los campesinos. Entre los animales sustraídos figuran vacas, bueyes, caballos, mulos, cerdos, ovejas y aves. Para trasladarlos, los grupos utilizaban volantas y, en algunos casos, también se llevaban los medios de transporte pertenecientes a los propios productores.
La violencia empleada durante los asaltos dejó además daños materiales y consecuencias físicas para algunas víctimas. Una mujer permanece en recuperación tras sufrir una fractura maxilofacial provocada por una piedra lanzada durante uno de los ataques.
Las investigaciones apuntaron a la existencia de vínculos entre dos grupos que operaban en diferentes comunidades. Tras las primeras detenciones, en los últimos días fueron capturados otros presuntos integrantes, incluidos quienes serían los principales responsables de la organización.
Uno de los episodios más graves ocurrió en la zona conocida como La Ninfa del Guaso, donde el propietario de una finca, que posee legalmente un arma de caza, realizó varios disparos durante un enfrentamiento con los presuntos asaltantes. Cuatro de ellos resultaron heridos por perdigones y posteriormente quedaron bajo custodia.
El temor provocado por estos hechos llegó al punto de que algunos campesinos abandonaron temporalmente sus propiedades. Según la información divulgada, dos de ellos ya regresaron a sus labores.
El caso vuelve a poner de manifiesto la creciente inseguridad que enfrentan los productores rurales cubanos, en un contexto marcado por la escasez, el deterioro económico y la vulnerabilidad de quienes dependen de sus animales para subsistir y producir alimentos.
ICE mantiene el ritmo de detenciones: cerca de 50,000 inmigrantes arrestados en agosto
Hace 17 horas
Condenan en México a dos cubanos a 4 años y medio de prisión por secuestrar a otro cubano
Hace 1 día