Iran Capote reflexiona sobre el futuro energético: '¿qué podrían significar unos 25 añitos más?'
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 26 de abril de 2026
El dramaturgo cubano Iran Capote compartió en redes sociales una reflexión sobre el plan energético de Cuba hacia 2050, en la que aborda de forma crítica las expectativas de mejora a largo plazo y el impacto de las promesas de futuro en la vida cotidiana.El dramaturgo cubano Iran Capote ironiza sobre el futuro energético del país tras una imagen generada por inteligencia artificial que lo proyecta al año 2050, en un texto donde mezcla humor, crítica social y desencanto generacional.
Iran Capote (Pinar del Río, 1990) es dramaturgo, narrador y director teatral. Licenciado en Arte Teatral por la Universidad de las Artes (ISA), se desempeña como director artístico en el Teatro Rumbo. Su obra suele transitar entre la reflexión social, el humor crítico y la exploración de la realidad cubana contemporánea desde el escenario y la escritura.
En esta ocasión, Capote comparte una reflexión marcada por la ironía a partir de una imagen generada por inteligencia artificial que lo proyecta en el año 2050. En ese escenario imaginado, aparece en un futuro donde Cuba habría alcanzado la tan anunciada independencia energética y donde, según los discursos oficiales, los apagones serían cosa del pasado.
"¡Qué rico! De verdad… ¡qué bueno que tengamos ya un plan, un camino, una esperanza, una mejoría ! ¿Qué podrían significar unos 25 añitos más? ¡Un bobería! ¡Un cuarto de siglo, ni más ni menos!"
El autor construye su texto desde una mezcla de sarcasmo y resignación, cuestionando la distancia entre las promesas de futuro y la realidad cotidiana. Con un tono satírico, imagina un país que sigue acumulando planes de largo plazo mientras la vida presente se mantiene marcada por carencias, crisis y postergaciones.
Capote lleva la reflexión más allá del tema energético y extiende su crítica a la acumulación de promesas históricas: nuevas estrategias, reajustes económicos, crisis sucesivas, campañas políticas y proyectos que se trasladan de década en década. En su narrativa, el futuro aparece como una promesa constante que nunca termina de concretarse, pero que siempre se anuncia como inminente.
En ese escenario ficticio, el autor se proyecta a sí mismo con más de 60 años, conversando con generaciones más jóvenes y familiares mayores, intentando justificar décadas de espera con la idea de un “logro colectivo” finalmente alcanzado. Sin embargo, esa visión está atravesada por una fuerte carga de ironía, donde el éxito del futuro parece siempre compensar las dificultades del presente sin resolverlas realmente.
El texto también aborda la tensión entre quienes confían en los procesos sociales y quienes los cuestionan. Capote anticipa críticas a su postura, reconociendo que su tono puede interpretarse como escepticismo o sarcasmo, pero reafirma que su intención es reflejar una experiencia emocional y social compartida por muchos.
Finalmente, el autor cierra con una imagen personal cargada de humor: la vejez, el paso del tiempo y la permanencia de la identidad a pesar de los años. En esa mezcla de ironía y ternura, su mensaje deja abierta una pregunta sobre el verdadero significado de la esperanza cuando el futuro se convierte en una promesa que siempre se pospone.
Fuente: Publicacion de Iran Capote