Ya son 93 los cubanos muertos en la guerra en Ucrania y la indemnización no llega
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 12 de febrero de 2026
Pocos días después de que a Cuba llegaran los restos de 32 militares fallecidos en Venezuela, la inteligencia ucraniana publicó en Telegram un nuevo listado: 54 cubanos más habrían muerto combatiendo en las filas del Ejército ruso durante la invasión a Ucrania. Con esos nombres, la cifra de fallecidos confirmados asciende a 93.
Entre los identificados estaban dos hombres cuyas historias, periodistas independientes seguían desde 2025. Uno es Yoan Viondi Mendoza; al otro lo llamaremos Ricardo; no es su nombre real, sino un seudónimo para evitar que su familia sea identificada. Yoan salió de Cuba a finales de 2023. Cuando desapareció, su hermano Michael Duro, lo buscó por cielo y tierra. Según la inteligencia ucrania su cuerpo fue identificado el 12 de mayo de 2025
En el otro caso, el de Ricardo, fue el propio medio (el Toque) quien confirmó la muerte a la familia. Nadie se los había informado oficialmente. Nadie había llamado a la puerta. La noticia llegó a través de una verificación periodística.
Ricardo había salido de Cuba y dejó atrás a un hijo menor de siete años. Cuando su familia supo de su muerte, la primera pregunta no fue política ni ideológica: fue práctica. ¿Qué pasará con la indemnización que prometía el contrato firmado con el Ejército ruso?
Según reportes de prensa, en caso de fallecimiento Rusia pagaría 5 millones de rublos, unos 65 000 dólares al cambio de inicios de febrero de 2026. En un país donde el salario mínimo ronda los 5 dólares mensuales en el mercado formal, esa suma equivale a 13 000 veces ese ingreso. Para una familia que vive en condiciones de pobreza —como el 89 % de la población cubana—, esa cifra representa una diferencia abismal.
Pero cobrar ese dinero es otra historia.
La Embajada rusa en La Habana respondió que el trámite debe hacerse en territorio ruso o mediante la contratación de un abogado en ese país. La familia no tiene recursos para viajar, pagar representación legal ni manejar transferencias internacionales. La Embajada cubana ofreció condolencias y remitió el asunto a la sede rusa. Luego, silencio.
Investigaciones posteriores permitieron identificar la unidad militar en la que habría servido Ricardo: la 7ª Brigada Independiente de Fusileros Motorizados, vinculada a estructuras militares en Lugansk. Sin embargo, estas unidades no poseen estatus jurídico claro, y en redes sociales rusas abundan quejas de familiares que tampoco han recibido compensaciones.
El contraste es evidente: Sri Lanka negoció directamente con Moscú compensaciones para sus nacionales muertos o heridos en la guerra. En Cuba, no hay señales de una gestión estatal similar. La postura oficial sostiene que quienes fueron a combatir lo hicieron por decisión propia.
Mientras tanto, las familias quedan atrapadas entre el duelo y la burocracia internacional. Y el periodismo independiente asume una tarea devastadora: confirmar la muerte que el Estado no comunica y acompañar preguntas que, hasta ahora, no tienen respuesta.
Fuente: José Jasán Nieves Cárdenas - El Toque..