Venezuela ratifica su alianza con Cuba tras advertencia de Trump sobre el fin del petróleo
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 12 de enero de 2026
El régimen de Venezuela salió a defender públicamente su estrecha relación con la dictadura de Cuba luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que se puso fin al suministro de petróleo y apoyo financiero desde Caracas hacia La Habana. La reacción chavista se produjo en medio de crecientes tensiones regionales y cuando la Isla atraviesa una de las peores crisis económicas de su historia reciente.
A través de un comunicado difundido por el canciller venezolano, Yván Gil, el gobierno de Nicolás Maduro sostuvo que los vínculos con Cuba se fundamentan en la “hermandad, la solidaridad, la cooperación y la complementariedad”. Según Caracas, esta relación responde a una postura “histórica”, alineada con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, como la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
“El diálogo político y diplomático es el único camino para dirimir de manera pacífica controversias de cualquier naturaleza”, señaló el texto oficial, que evitó referirse de forma directa al impacto económico que tendría el anuncio estadounidense sobre el envío de crudo y recursos a la Isla.
Horas antes, Trump había sido categórico al afirmar que Cuba ya no recibiría “ni petróleo ni dinero” de Venezuela. En un mensaje publicado en su red Truth Social, el mandatario aseguró que durante años La Habana se sostuvo gracias al respaldo venezolano, a cambio de “servicios de seguridad” prestados a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. “¡Ya no más!”, escribió, subrayando que ese esquema habría llegado a su fin.
Las declaraciones del presidente estadounidense se producen tras la llamada operación “Resolución Absoluta”, llevada a cabo el pasado 3 de enero, mediante la cual EE.UU. capturó a Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Según el gobierno venezolano, esa acción dejó alrededor de 100 muertos, entre ellos 32 militares cubanos, una cifra que La Habana no ha confirmado de manera independiente.
Por su parte, el régimen cubano rechazó las acusaciones de Trump y afirmó que “no recibe ni ha recibido nunca” compensación monetaria o material por servicios de seguridad prestados a otros países. Además, calificó como un “brutal secuestro” la detención de Maduro y Flores, y denunció lo que consideró una “farsa judicial y mediática” impulsada por Washington.
El anuncio estadounidense llega en un momento especialmente delicado para Cuba. La Isla depende históricamente del crudo venezolano para sostener su sistema energético, una relación que se consolidó a partir del acuerdo firmado en el año 2000 entre Fidel Castro y Hugo Chávez. Sin embargo, el colapso de la industria petrolera venezolana y las sanciones internacionales redujeron drásticamente los envíos, provocando apagones prolongados y afectando gravemente la economía cubana.
Ante ese escenario, el respaldo político de Caracas parece más simbólico que efectivo. Analistas consideran que el comunicado venezolano busca preservar una alianza estratégica cada vez más debilitada por la crisis interna, la pérdida de capacidad económica y la creciente presión de Estados Unidos para desarticular uno de los ejes históricos de poder en el Caribe.
