Descarga gratis nuestra App

Lo que se sabe sobre el Síndrome de La Habana y el dispositivo que EEUU habría adquirido de forma clandestina

Redacción de CubitaNOW ~ jueves 15 de enero de 2026

Article feature image

Un nuevo elemento ha vuelto a sacudir el prolongado y controvertido debate en torno al llamado Síndrome de La Habana. De acuerdo con información divulgada por CBS News, el Gobierno de Estados Unidos obtuvo de forma discreta a finales de 2024 un dispositivo portátil que, según investigadores de seguridad nacional, podría estar relacionado con los misteriosos episodios de salud que desde hace casi una década afectan a diplomáticos, agentes de inteligencia y personal militar estadounidense en distintos países.

Fuentes citadas por CBS News señalaron que el dispositivo fue adquirido por el Departamento de Seguridad Nacional y posteriormente sometido a pruebas por el Pentágono. Se trata de un equipo del tamaño aproximado de una mochila, capaz de emitir energía de radiofrecuencia pulsada y que contiene componentes de origen ruso. Los investigadores consideran que este aparato podría reproducir efectos similares a los descritos por las víctimas del Síndrome de La Habana, también conocido oficialmente como “incidentes de salud anómalos” (AHI, por sus siglas en inglés).

Ni el Departamento de Seguridad Nacional ni el Pentágono respondieron a las solicitudes de comentarios realizadas por CBS News, mientras que la CIA declinó hacer declaraciones públicas sobre el asunto.

El término “Síndrome de La Habana” surgió tras los primeros casos reportados en 2016 por personal de la embajada estadounidense en Cuba, poco después de la reapertura de la sede diplomática en La Habana. Desde entonces, decenas de funcionarios comenzaron a experimentar síntomas inusuales como mareos, fatiga extrema, problemas de memoria, visión reducida, náuseas, migrañas, presión intensa en la cabeza, vértigo y zumbidos o chasquidos persistentes en los oídos.

Muchas de las personas afectadas relataron haber escuchado sonidos agudos, intensos y dolorosos, que parecían disminuir al cambiar de ubicación. En los casos más graves, los síntomas fueron tan incapacitantes que obligaron a los afectados a abandonar sus funciones profesionales.

“Mi cerebro está roto”, declaró en 2022 a CBS News Erika Stith, exanalista de la CIA, al describir el impacto duradero de estos episodios en su vida. “Servimos a nuestro país y merecemos que nos cuiden”, añadió.

Aunque el Gobierno estadounidense no ha confirmado oficialmente la causa de estos incidentes, el programa “60 Minutes” de CBS News ha entrevistado a expertos que sostienen que podrían tratarse de ataques dirigidos mediante microondas o energía acústica. Varias víctimas creen haber sido blanco de un arma secreta capaz de emitir radiación de alta energía.

Desde 2016, más de 1.500 funcionarios estadounidenses y familiares han reportado síntomas compatibles con el Síndrome de La Habana. Entre los afectados se incluyen empleados de la Casa Blanca, oficiales de la CIA, agentes del FBI, personal militar y diplomáticos. Los casos no se limitan a Cuba: se han documentado en decenas de países e incluso en Washington, D.C.

Uno de los episodios más conocidos ocurrió en 2021 en Vietnam, poco antes de una visita oficial de la entonces vicepresidenta Kamala Harris. La embajada de Estados Unidos informó de un “posible incidente de salud anómalo” que obligó a evacuar al menos a un funcionario, retrasando la llegada de Harris a Hanói. Posteriormente, “60 Minutes” reveló que al menos 11 personas del personal estadounidense reportaron síntomas en ese contexto.

Otro caso destacado fue el de Mark Lenzi, oficial de seguridad del Departamento de Estado destinado en Guangzhou, China. Lenzi contó a CBS News que él y su esposa comenzaron a sentirse mal tras escuchar sonidos extraños en su apartamento en 2017, descritos como una “canica rodando por un embudo metálico”. Según Lenzi, el fenómeno se repetía siempre en el mismo lugar y a la misma hora.

En 2024, “60 Minutes” informó sobre un posible vínculo entre algunos de los ataques reportados y una unidad de inteligencia rusa altamente secreta, citando evidencias de pruebas con armas acústicas. Greg Edgreen, teniente coronel retirado del Ejército de EE. UU. que dirigió la investigación del Pentágono, afirmó entonces estar convencido de la implicación rusa.

Sin embargo, una evaluación de inteligencia publicada en 2023 por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional concluyó que era “muy improbable” que un adversario extranjero fuera responsable, una postura reafirmada posteriormente. Aun así, dos agencias señalaron que existía una probabilidad similar de que un actor extranjero hubiera desarrollado un dispositivo capaz de causar estos daños.

El debate sigue abierto. Para exfuncionarios como Marc Polymeropoulos, quien asegura haber sido afectado en Moscú en 2017, la aparición de un dispositivo como el descrito por CBS News refuerza la necesidad de una revisión completa. “Las suposiciones analíticas anteriores se están desmoronando”, afirmó.

(Con información de CBS News)


Recomendado para ti

Tambien te puede interesar