Ucrania golpea por primera vez objetivos rusos a más de 3.000 kilómetros
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 9 de septiembre de 2026
Ucrania amplió este miércoles el alcance de sus ataques con drones contra territorio ruso al golpear instalaciones energéticas situadas a más de 3.000 kilómetros de su frontera, en una operación que evidencia la creciente capacidad de Kiev para atacar objetivos estratégicos a gran distancia.
El blanco se encontraba en la región de Yamalia-Nenetsia, en el extremo norte de Rusia y dentro del círculo polar ártico. Allí se encuentra el complejo energético de Novi Urengói, una de las principales instalaciones de procesamiento de gas del país.
El alcalde de la ciudad, Dmitri Artiújov, confirmó que las autoridades habían repelido un ataque con drones contra una instalación industrial. Según explicó, la caída de restos provocó un incendio, aunque no se reportaron víctimas.
La empresa ucraniana de fabricación de drones Fire Point aseguró que uno de sus aparatos recorrió más de 3.300 kilómetros hasta alcanzar el objetivo y afirmó que se produjeron impactos dentro de las instalaciones. La magnitud de los daños todavía está siendo evaluada.
Según informó el diario español El País, se trata del ataque ucraniano con drones de mayor alcance registrado hasta ahora contra territorio ruso. La acción supera el ataque realizado el pasado julio contra la refinería de Omsk, situada a unos 2.500 kilómetros de Ucrania.
La región atacada tiene una importancia estratégica para la economía rusa debido a sus enormes reservas y producción de hidrocarburos. Novi Urengói alberga una planta de gas licuado con una capacidad aproximada de 19,5 millones de toneladas anuales.
Los ataques también alcanzaron o provocaron alertas en el vecino distrito autónomo de Janty-Mansi, otra zona fundamental para el sector energético ruso. Esta región concentra una parte considerable de las reservas petroleras del país y produce más del 40% del crudo ruso.
La expansión de las operaciones ucranianas hacia las profundidades del territorio ruso representa un nuevo desafío para las defensas de Moscú. Hasta ahora, buena parte de los ataques de Kiev se había concentrado en regiones fronterizas y en instalaciones militares, industriales y energéticas situadas a menor distancia.
La ofensiva ocurre mientras Rusia mantiene sus ataques contra ciudades e infraestructuras ucranianas. En las últimas horas, las fuerzas rusas lanzaron una nueva oleada de drones y misiles contra Kiev y otras zonas del país.
El intercambio de ataques de largo alcance refleja una nueva fase de la guerra, en la que ambos bandos buscan afectar infraestructuras consideradas esenciales para la capacidad militar y económica de su adversario.
Para Kiev, golpear instalaciones energéticas situadas en regiones remotas de Rusia demuestra que la profundidad del territorio ruso ya no garantiza la misma protección frente a los drones de fabricación ucraniana.