Trabajador por cuenta propia vende aceite a 2.250 pesos y desata avalancha en Las Tunas
Redacción de CubitaNOW ~ martes 18 de agosto de 2026
Una venta de aceite comestible a 2.250 pesos el pomo provocó este martes una gran concentración de compradores en la ciudad de Las Tunas, una escena que evidencia la limitada disponibilidad del producto cuando se ofrece al precio establecido por las autoridades cubanas.
La comercialización fue realizada por un trabajador por cuenta propia, quien decidió vender el aceite a 2.250 pesos, respetando el límite fijado por el régimen cubano y un margen de ganancia del 30 % sobre el costo final. El anuncio había sido difundido desde el lunes a través de las redes sociales, lo que generó una rápida reacción entre los consumidores.
Desde las primeras horas de la jornada, numerosas personas acudieron al lugar con la intención de adquirir el producto, considerado uno de los alimentos más demandados y escasos en la actual crisis económica cubana.
El Periódico Las Tunas, medio oficialista, informó sobre la venta y la elevada presencia de compradores, describiendo la situación generada alrededor del establecimiento.
La respuesta de la población también pone de manifiesto una de las principales contradicciones del sistema de control de precios aplicado en Cuba. Mientras las autoridades establecen límites para determinados productos básicos, la disponibilidad de esos artículos a los precios regulados continúa siendo insuficiente.
El aceite comestible se comercializa habitualmente en el mercado informal a valores considerablemente superiores, debido a la escasez y a la dificultad para conseguirlo mediante los canales estatales. Para muchas familias, encontrarlo a 2.250 pesos representa una oportunidad que difícilmente pueden desaprovechar, aun cuando el precio sigue siendo elevado en relación con los ingresos de la mayoría de los trabajadores.
La avalancha de compradores también sugiere que existe una fuerte demanda insatisfecha. Cuando un comerciante consigue ofrecer el producto al precio establecido, la respuesta inmediata de la población es una larga cola para intentar comprarlo antes de que se agoten las existencias.
La situación deja entrever además otro problema: la limitada oferta a precios regulados puede estar relacionada con el incentivo que tienen algunos comerciantes para retener el producto o buscar canales de venta donde puedan obtener mayores ganancias. En un mercado caracterizado por la escasez, vender por debajo del precio que muchos consumidores están dispuestos a pagar puede resultar poco atractivo para quienes operan fuera del sistema estatal.
El episodio registrado en Las Tunas constituye así una muestra de las tensiones provocadas por el control de precios en medio de la escasez. Un pomo de aceite vendido al precio oficial fue suficiente para movilizar a una multitud, revelando hasta qué punto un producto básico puede convertirse en un artículo difícil de conseguir para las familias cubanas.