“Cuba no tiene economía”: Marco Rubio acusa al régimen de sacrificar el progreso por mantener el control
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 14 de febrero de 2026
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que el principal problema de Cuba es estructural: “no tiene economía”. En una entrevista con Bloomberg, sostuvo que el sistema vigente impide el desarrollo porque quienes gobiernan priorizan el control político por encima del bienestar ciudadano.
Según Rubio, la dirigencia cubana “quiere controlarlo todo” y no permite que la población gestione sectores relevantes de la vida económica. A su juicio, incluso cuando se han presentado oportunidades de apertura o cooperación, las autoridades no han sabido —o no han querido— aprovecharlas. “Preferirían estar a cargo de un país moribundo antes que permitirle prosperar”, declaró.
Las palabras del jefe de la diplomacia estadounidense se producen en un contexto particularmente delicado para la isla. Cuba atraviesa una crisis energética marcada por apagones récord, severo racionamiento de combustible y una depreciación sostenida del peso en el mercado informal. La escasez de petróleo ha afectado tanto la generación eléctrica como el transporte y la actividad productiva.
El impacto se extiende al sector turístico, uno de los pilares de captación de divisas. Las aerolíneas rusas Rossiya Airlines y Nordwind Airlines suspendieron temporalmente sus vuelos hacia Cuba debido a dificultades para abastecerse de combustible. La decisión se suma a la cancelación de operaciones anunciada por cuatro compañías canadienses tras recibir notificación de que no podían surtirse de queroseno en los aeropuertos cubanos.
El golpe es significativo: el año pasado casi la mitad de los visitantes internacionales procedían de Canadá y Rusia. Sin esos flujos, el turismo —que ya había registrado su peor desempeño desde 2002, excluyendo los años de pandemia— enfrenta una nueva sacudida. Como medida de ahorro, las autoridades han optado por cerrar algunos hoteles y reubicar a los turistas en otras instalaciones.
Mientras tanto, en Cuba la crisis se manifiesta en la vida cotidiana: apagones prolongados, combustible racionado y crecientes limitaciones en transporte y servicios. Las declaraciones de Rubio endurecen el tono del debate político, pero la realidad en la isla sigue marcada por una economía asfixiada y un panorama incierto para millones de ciudadanos.
En el plano internacional, Rubio aprovechó su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich para reafirmar el compromiso de Washington con Europa, aunque lanzó críticas a lo que describió como una “peligrosa ilusión” basada en fronteras abiertas, libre comercio irrestricto y políticas energéticas restrictivas. Rechazó la idea de que un orden internacional pueda “reemplazar la nación” y cuestionó lo que denominó el “culto al clima”.