Rusia reconoce nueva escasez de gasolina tras ataques de Ucrania
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 15 de agosto de 2026
Rusia enfrenta una nueva ola de dificultades en el suministro de gasolina, mientras Ucrania intensifica sus ataques de largo alcance contra refinerías e instalaciones energéticas del país. Las autoridades rusas reconocieron que varias regiones presentan problemas para garantizar el abastecimiento de combustible en las estaciones de servicio.
El gobierno ruso informó que la situación continúa siendo “tensa” en distintas zonas y aseguró que las compañías petroleras trabajan para incrementar los envíos hacia los territorios considerados más vulnerables. El viceprimer ministro encargado del sector energético, Alexander Novak, ordenó además supervisar los precios del combustible.
La escasez se produce después de varios meses de ataques ucranianos con drones y misiles contra infraestructuras petroleras rusas. Kiev busca afectar una industria considerada estratégica para las finanzas del Kremlin y, al mismo tiempo, reducir la capacidad de Moscú para sostener su maquinaria militar.
Uno de los casos más recientes afecta a la refinería de Orsk, en la región de Orenburg, situada a unos 1.300 kilómetros de la línea del frente. La instalación fue cerrada después de un ataque registrado esta semana y las autoridades locales estiman que las reparaciones podrían prolongarse durante meses.
La situación también se ha complicado en Krasnodar, una región del sur de Rusia frecuentada por turistas y ubicada junto al mar Negro. Su gobernador, Venyamin Kondratyev, reconoció que el suministro de gasolina en las estaciones de servicio volvió a deteriorarse.
Según el funcionario, algunas compañías petroleras redujeron nuevamente las cantidades distribuidas y limitaron los horarios de funcionamiento de determinadas estaciones. La medida ha generado preocupación entre residentes y visitantes, mientras las autoridades regionales solicitan el envío de mayores volúmenes de combustible.
Los problemas no son nuevos. En los últimos meses, distintas regiones rusas han aplicado restricciones a la venta de gasolina, incluido el límite a las cantidades que pueden adquirir los consumidores o la prohibición de almacenar combustible en determinados recipientes.
El propio presidente Vladimir Putin admitió en junio que Rusia afrontaba un “cierto déficit” de combustible y reconoció que el país atravesaba un período complicado. No obstante, aseguró que el gobierno mantendría sus compromisos sociales.
La creciente presión sobre el sector energético representa otro desafío para Moscú, que además ha tenido que reforzar sus defensas aéreas ante una campaña ucraniana cada vez más orientada contra objetivos estratégicos situados lejos del frente de combate.
Fuente: Euronews