Luis Alberto García responde a Jorge Legañoa: “Dudar no es traicionar” (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 8 de enero de 2026
Una intensa controversia se ha desatado en el ámbito público y cultural luego de que el periodista Jorge Legañoa afirmara en televisión nacional que “dudar es traicionar”, una frase que ha provocado reacciones inmediatas y un amplio debate sobre los límites entre lealtad, pensamiento crítico y participación ciudadana. La expresión, emitida en un contexto político, fue interpretada por numerosos intelectuales y artistas como una descalificación directa del derecho a cuestionar.
Entre las respuestas más visibles se encuentra la del actor cubano Luis Alberto García, quien difundió un texto crítico en el que rechaza de manera frontal la equiparación entre duda y traición. Desde una postura reflexiva y con un tono marcadamente ético, García calificó la sentencia como una de las expresiones más autoritarias escuchadas en los últimos años, al considerar que niega uno de los pilares fundamentales del desarrollo humano: la capacidad de dudar.

En su argumentación, el actor subraya que la duda ha sido históricamente el motor del progreso. Recuerda que, desde los primeros pasos evolutivos del ser humano —aludiendo a las teorías de Charles Darwin—, el cuestionamiento de lo dado permitió abrir nuevos caminos, explorar alternativas y evitar la repetición de errores. Para García, el temor a revivir fracasos pasados no debe conducir a la obediencia ciega, sino a la búsqueda consciente de soluciones distintas y mejores.
El texto también enfatiza que sin la duda no existirían los grandes avances científicos, filosóficos ni artísticos que han definido a la humanidad. En ese sentido, el actor plantea una serie de interrogantes retóricas: ¿cómo aspirar a sistemas más justos, eficientes o transparentes si se renuncia al derecho de preguntar “y si lo hacemos de otra manera”? Desde su visión, anular la duda equivale a clausurar cualquier posibilidad de evolución social.
García advierte además sobre las implicaciones políticas de este enfoque. A su juicio, una sociedad que destierra el cuestionamiento y acepta las ideas sin análisis crítico se convierte en un cuerpo pasivo, vulnerable a la manipulación. “Sin la duda, la política y las ideologías no tendrían sentido”, sostiene, al tiempo que cuestiona si se está promoviendo un modelo de ciudadanía que renuncie a pensar por sí misma.
Con referencias culturales, el actor se define simbólicamente como “Hamlet”, militante de todas las dudas, y evoca con ironía al “Príncipe Vasili”, personaje humorístico célebre por su carácter dubitativo. Lejos de asumir la duda como una debilidad, García la reivindica como una virtud cívica y una responsabilidad moral.
La frase de Jorge Legañoa continúa generando debate en redes sociales y espacios académicos, donde muchos coinciden en que el cuestionamiento no es sinónimo de traición, sino una condición indispensable para la madurez democrática y el desarrollo de cualquier sociedad.