El dólar y el euro se disparan en mercado oficial de divisas; el informal se mantiene estable
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 2 de enero de 2026
El arranque de 2026 llega con malas noticias para el bolsillo de los cubanos. Este 2 de enero, el dólar estadounidense y el euro registran una nueva subida en la tasa de cambio oficial en Cuba, confirmando una tendencia que ya se ha vuelto habitual: el peso cubano continúa cediendo terreno frente a las principales divisas, mientras la brecha con el mercado informal sigue marcando la vida cotidiana.
Según la tasa oficial vigente hoy, el dólar se cotiza en 411 pesos cubanos, una subida respecto a la jornada anterior, y el euro alcanza los 483.34 pesos cubanos. El dólar canadiense, por su parte, se sitúa en 300.35 pesos cubanos. Aunque estas cifras son las que utiliza el Estado para operaciones contables y determinadas transacciones formales, para la mayoría de la población su impacto práctico es limitado, debido a la escasa disponibilidad de divisas por los canales oficiales.
En contraste, el mercado informal mantiene su propio pulso. El dólar se sostiene en 435 pesos cubanos, el euro ronda los 480 y la MLC desciende ligeramente hasta 397.5 pesos cubanos. Estas tasas, aunque no oficiales, son las que realmente influyen en los precios de alimentos, medicinas, transporte y servicios, convirtiéndose en el verdadero termómetro económico para millones de familias.
El comportamiento de las divisas no es un simple dato financiero. En un contexto de inflación persistente, desabastecimiento y salarios deprimidos, cada subida del dólar o el euro se traduce en menos capacidad de compra. El salario medio en Cuba ronda los 6506 pesos cubanos, mientras que muchas pensiones no superan los 1900 pesos, cifras que resultan insuficientes cuando gran parte de los productos básicos se rigen, directa o indirectamente, por el valor del mercado informal.
La diferencia entre la tasa oficial y la informal sigue profundizando desigualdades. Quienes reciben remesas o ingresos en moneda extranjera logran amortiguar el impacto, mientras que los trabajadores y jubilados que dependen exclusivamente del peso cubano ven cómo su dinero alcanza cada vez para menos. Comprar dólares o euros se ha convertido no solo en una necesidad, sino en una estrategia de supervivencia.
Este nuevo movimiento en la tasa de cambio al inicio del año refuerza la sensación de incertidumbre económica. Para muchos cubanos, seguir la evolución diaria del dólar y el euro ya no es curiosidad, sino una rutina obligada. En un país donde las divisas sostienen buena parte del consumo básico, cada alza confirma una realidad difícil de ignorar: el peso cubano sigue perdiendo valor, y con él, la tranquilidad de millones de hogares.
Fuente: El Toque