Padre Alberto Reyes: “Levántense, alcen la cabeza, se acerca su liberación”,
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 17 de enero de 2026
El Padre Alberto Reyes Pías es un sacerdote católico cubano, párroco en Camagüey, conocido por sus reflexiones públicas en redes sociales donde aborda, desde la fe y la conciencia cívica, la realidad social y política de Cuba. En sus textos, Reyes no se limita a mensajes espirituales, sino que hace un llamado directo a la responsabilidad del pueblo, a la defensa de los derechos y a la necesidad de un cambio profundo en el país.
En su más reciente reflexión, el sacerdote parte de un sentimiento que hoy recorre a muchos cubanos: la esperanza de que puedan producirse transformaciones reales tras los acontecimientos recientes en la región, especialmente en Venezuela.
Sin embargo, advierte que junto a esa esperanza también ha crecido el miedo: miedo a lo desconocido, a la inestabilidad, pero también al propio cambio. Según explica, los cubanos han aprendido a sobrevivir dentro de un sistema en ruinas, a “resolver” en medio de la escasez, a encontrar comida, medicamentos y soluciones informales para lo indispensable, a adaptarse a los apagones, a la represión y a la violencia creciente. Esa adaptación, dice, ha creado una peligrosa sensación de seguridad dentro de la oscuridad, donde incluso problemas graves como el deterioro de la educación y la falta de futuro para los hijos pasan a un segundo plano.
Reyes reconoce que, aunque el país está sumido en la miseria, muchos sienten temor de abandonar lo poco que conocen, porque no saben cómo desenvolverse en una sociedad distinta. Sin embargo, plantea preguntas directas y dolorosas: "¿no estamos ya cansados de la pobreza, de las mentiras, de los discursos vacíos, de hablar y vivir con miedo?"
Para él, en el fondo, la mayoría de los cubanos desea un cambio de sistema y una vida diferente, aunque no tenga claro cómo se construirá ese nuevo camino.
El sacerdote utiliza una metáfora clara: la vida, dice, hay que empujarla como en un parto, aunque duela, porque la nueva sociedad necesita nacer. No se puede esperar a tener todas las respuestas para comenzar el cambio; las soluciones se irán aprendiendo en el proceso, pero primero es necesario dar el paso y permitir que lo nuevo vea la luz.
Por eso insiste en que este no es un tiempo para el silencio ni la pasividad, sino para lo que llama una “esperanza creativa”: una esperanza que se expresa en acciones, en la defensa de los derechos, en la valentía de decir lo que se piensa y en la exigencia de una Cuba libre, democrática y plural. Desde su fe cristiana, también invita a orar para que confluyan las condiciones necesarias que permitan a la nación convertirse en un país de justicia y verdad.
Reyes cierra su reflexión recordando un pasaje del Evangelio de Lucas, donde se exhorta a no dejarse dominar por el miedo y a confiar en que el mal no tendrá la última palabra. “Levántense, alcen la cabeza, se acerca su liberación”, cita el sacerdote, para subrayar que ninguna oscuridad es eterna y que, tarde o temprano, la luz termina imponiéndose. Para él, este es el tiempo de creer en esa luz y de actuar en consecuencia, sin permitir que el temor siga gobernando la vida de los cubanos.