Oficialismo reconoce creciente inseguridad en Guantánamo en medio de apagones y delincuencia
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 27 de agosto de 2026
El propio oficialismo cubano comienza a reconocer públicamente un problema que durante años ha sido denunciado por ciudadanos: la creciente sensación de inseguridad en las calles de Guantánamo. Un artículo publicado por el periódico oficialista de la provincia describe una ciudad que, al caer la noche, queda prácticamente vacía y sumida en la oscuridad.
El texto, titulado “Al caer la noche”, admite que las calles guantanameras se vacían antes de tiempo y que solo algunos lugares con iluminación o concentración de personas mantienen movimiento. Aunque intenta aclarar que la delincuencia no surgió a causa de los apagones, reconoce que la crisis eléctrica ha creado condiciones favorables para determinados delitos.
Las prolongadas interrupciones del servicio eléctrico reducen la visibilidad en las calles, mientras la falta de transporte obliga a muchos ciudadanos a caminar largas distancias durante la noche. La menor circulación de personas también implica menos testigos ante posibles robos o agresiones y dificulta la solicitud de ayuda en caso de una emergencia.
El artículo menciona como posibles afectados a trabajadores que terminan sus jornadas de noche, estudiantes que regresan a sus hogares y personas que se desplazan después de actividades recreativas, para quienes la oscuridad se ha convertido en un factor adicional de riesgo.
El reconocimiento oficial también incluye otros delitos vinculados con la profunda crisis económica. Medios estatales y perfiles institucionales han reportado robos de combustible, paneles solares, baterías y cables eléctricos. La propia publicación reconoce que estos hechos terminan perjudicando a la población porque dificultan las reparaciones y pueden contribuir a prolongar los apagones.
A este panorama se suman las estafas telefónicas y digitales, especialmente contra personas de la tercera edad. Los delincuentes aprovechan, según el artículo, el desconocimiento tecnológico y las dificultades económicas para apropiarse de recursos enviados desde el extranjero, que para muchas familias representan dinero indispensable para alimentos o medicamentos.
La publicación oficialista plantea que la respuesta de las autoridades no debería limitarse a actuar después de que ocurran los delitos. Entre las medidas sugeridas aparecen una mayor presencia policial en zonas vulnerables, patrullas móviles, iluminación alternativa en lugares estratégicos, brigadas comunitarias y canales más rápidos para reportar emergencias.
El reconocimiento resulta significativo porque vincula directamente los apagones con problemas que van más allá de la falta de electricidad. La crisis energética, agravada por el deterioro de la infraestructura y la escasez de combustible, también está modificando los hábitos de la población y aumentando la percepción de inseguridad.
Para los habitantes de Guantánamo, recuperar la normalidad no significa únicamente disponer nuevamente de electricidad, agua o transporte. También implica recuperar la posibilidad de transitar por las calles sin que la oscuridad y el abandono de los espacios públicos se conviertan en fuentes adicionales de miedo.