Mortalidad infantil en Cuba aumenta un 147% en siete años en medio del deterioro sanitario
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 25 de octubre de 2026
La mortalidad infantil en Cuba experimentó un alarmante incremento del 147,5% en comparación con 2018, en un contexto marcado por la escasez de medicamentos, las demoras en intervenciones quirúrgicas y las precarias condiciones de numerosos hospitales.
La isla cerró 2025 con una tasa de 9,9 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, una de las cifras más elevadas de las últimas décadas. El deterioro de los indicadores de salud materno-infantil coincide con la reducción de los nacimientos y las denuncias de familias que cuestionan la atención recibida durante embarazos y partos.
Un reportaje publicado por Infobae, que recoge testimonios y denuncias difundidas por Diario de Cuba, expone casos de recién nacidos que murieron después de complicaciones durante el parto, así como situaciones en las que las madres aseguran que las cesáreas se practicaron demasiado tarde.
Entre los testimonios figuran los de mujeres que denunciaron largas esperas para recibir atención especializada, incluso después de presentar síntomas de alarma. En algunos casos, las familias atribuyeron las muertes de sus bebés a decisiones médicas tardías y a la falta de recursos para atender las complicaciones.
También se han reportado dificultades para acceder a medicamentos esenciales, equipos médicos y condiciones sanitarias adecuadas. Las denuncias incluyen problemas de higiene, filtraciones de aguas albañales y presencia de insectos en instalaciones hospitalarias.
En el Hospital Ginecobstétrico Ana Betancourt, de Camagüey, familiares de pacientes han denunciado fallecimientos de recién nacidos y cuestionado la respuesta del personal médico. Otros testimonios señalan problemas similares en centros de La Habana y otras provincias.
Aunque las denuncias familiares no constituyen por sí solas una determinación judicial de negligencia médica, reflejan la preocupación por la calidad de la atención y la falta de respuestas satisfactorias para quienes han perdido a sus hijos.
El deterioro no se limita a los menores de un año. La mortalidad materna aumentó de 40,6 fallecimientos por cada 100.000 nacidos vivos en 2024 a 44,1 en 2025, según los datos citados en el reportaje.
La crisis sanitaria cubana se desarrolla en medio de dificultades económicas, limitaciones en el abastecimiento de medicamentos y problemas de infraestructura que afectan la capacidad de los hospitales para responder a emergencias.
La reducción de los nacimientos, el envejecimiento demográfico y el empeoramiento de determinados indicadores sanitarios plantean interrogantes sobre la capacidad del sistema de salud para garantizar una atención adecuada a embarazadas y recién nacidos.