“Morir por la patria es vivir”: Marrero cita a Perucho Figueredo, Cuba pide vivir
Redacción de CubitaNOW ~ martes 18 de agosto de 2026
Manuel Marrero Cruz volvió a invocar a Perucho Figueredo y su célebre «morir por la Patria es vivir». Pero en una Cuba marcada por apagones, escasez y dificultades cotidianas, la frase puede sonar menos como una consigna heroica y más como una pregunta incómoda: ¿no necesita hoy el país, sencillamente, más patria y más vida?
El primer ministro cubano recordó el aniversario 156 del fusilamiento de Pedro Felipe Figueredo, autor del Himno Nacional, con un mensaje publicado en X en el que recuperó la conocida expresión atribuida al patriota antes de ser ejecutado: «Morir por la Patria es vivir».
Con todo el respeto que merece la figura de Perucho Figueredo y el contexto histórico en que pronunció esas palabras, trasladar aquella frase al presente produce un contraste difícil de ignorar. Figueredo hablaba desde una guerra de independencia y frente a un pelotón de fusilamiento. Cuba, siglo y medio después, enfrenta otro tipo de batalla: conseguir alimentos, sostener los servicios básicos, enfrentar prolongados apagones y encontrar oportunidades para vivir con mayor estabilidad.
El problema, por tanto, no está en Perucho ni en su legado. Está en la costumbre de convertir a los héroes muertos en protagonistas permanentes del discurso político mientras los ciudadanos vivos esperan soluciones.
Porque quizá el cubano de hoy no necesita que le expliquen nuevamente que morir por la patria es vivir. Necesita comprobar que vivir en la patria también puede ser digno.
La frase histórica tiene fuerza, pero el presente parece exigir otra consigna, menos solemne y bastante más terrenal: menos sacrificios interminables y más resultados; menos épica para sobrevivir y más condiciones para vivir.
Perucho Figueredo entregó su vida por una Cuba que todavía no existía. La controversia aparece cuando, 156 años después, se vuelve a pedir inspiración en su muerte a una población que reclama algo mucho más sencillo: poder disfrutar plenamente de la vida en su propio país.
Fuente: Marrero Cruz X