Migrantes cubanos viven una pesadilla de inseguridad en Nuevo Laredo

Migrantes cubanos viven una pesadilla de inseguridad en Nuevo Laredo

La ciudad de Nuevo Laredo, en México, ha acogiso a cientos de migrantes que han llegado y recibido una cita de solicitud de asilo en los Estados Unidos, y han luchado para mantenerse a salvo hasta que le llegue su turno.

Esta es una urbe fronteriza mexicana donde la inseguridad está donde menos lo imaginas. “Así que Jorge, un cubano solicitante de asilo, utilizó una estrategia simple para mantenerse fuera de peligro. Nunca salió. Se enclaustró en un refugio para migrantes hasta el día en que debía presentarse ante los funcionarios estadounidenses en Laredo, Texas”, relata el Diario Debate.

Asimismo, narró que, tras su cita, de inmediato lo llevaron al lado mexicano de la frontera y allí, por una nueva política del gobierno de Donald Trump, “tendrá que esperar hasta su próxima reunión con las autoridades estadounidenses, dentro de dos meses”.

“Su plan de seguridad personal sigue siendo el mismo: quedarse adentro del refugio”, asegura el sitio. “Nunca he vivido la experiencia del crimen en esta ciudad”, dijo Jorge, de 24 años, quien prefiere no decir su apellido para proteger a su familia en Cuba. “Y tampoco quiero experimentar eso”, agregó.

Esta semana, Nuevo Laredo se convirtió en la última ciudad de México en ser incorporada a un nuevo programa, conocido informalmente como Permanecer en México y que tiene que ver con el retorno de los migrantes que piden asilo a EEUU.

“El programa se implementó en enero, con la cooperación del gobierno mexicano, en un esfuerzo por disminuir la presión sobre el sistema de detención estadounidense y disuadir a los migrantes de hacer la travesía hacia los Estados Unidos”, explica el portal referido.

Por ello, argumenta, “más de 18.000 migrantes, muchos de ellos solicitantes de asilo, han sido devueltos a México a través de los cruces fronterizos en Tijuana, Mexicali y Ciudad Juárez, a pesar de las objeciones de defensores de los derechos humanos que argumentan que el programa pone en riesgo a los migrantes durante su estadía en esas ciudades caracterizadas por sus altos índices de violencia”.