Memes virales imaginan a Marco Rubio como “presidente de Cuba” y exponen el hartazgo político de los cubanos
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 12 de enero de 2026
Lo que empezó como una frase lanzada al aire en redes sociales terminó convirtiéndose en un fenómeno viral. En cuestión de horas, Internet se inundó de memes que presentan al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, como un hipotético “presidente de Cuba”, una mezcla de humor político, fantasía digital y cansancio acumulado tras más de seis décadas de autoritarismo.
En las imágenes, Rubio aparece caracterizado de miliciano con uniforme verde olivo, de campesino con sombrero de yarey, fumando un tabaco o caminando con gesto solemne frente al Capitolio, rodeado de un supuesto “pueblo cubano” que lo aplaude como si acabara de asumir el poder en La Habana. La estética parodia los símbolos clásicos del poder revolucionario y los remezcla con íconos de la política estadounidense.

Aunque el tono es humorístico, la avalancha de imágenes deja ver algo más profundo. Para muchos cubanos dentro y fuera de la isla, la idea no se percibe solo como un chiste, sino como la expresión simbólica de un deseo político latente. En los comentarios que acompañan las publicaciones abundan frases como “ojalá”, “que llegue ese día”, “lo firmo ahora mismo” o incluso propuestas de hacer encuestas informales para medir cuántos aceptarían un liderazgo como el de Rubio tras un eventual colapso del régimen.

La explosión meme no surgió de la nada. Se activó después de que el presidente Donald Trump compartiera en Truth Social un mensaje de un usuario que sugería que Marco Rubio podría ser presidente de Cuba. Trump respondió con una frase breve pero explosiva: “¡Me suena bien!”. Ese gesto, aparentemente ligero, bastó para disparar la imaginación digital y convertir la ocurrencia en materia prima para la sátira política viral.
Rubio, hijo de emigrantes cubanos y una de las voces más duras contra el régimen de Miguel Díaz-Canel, se ha consolidado desde hace años como una figura incómoda para el castrismo. Su nombre aparece con frecuencia asociado a sanciones, presión diplomática y un discurso frontal contra La Habana, lo que explica por qué se ha vuelto protagonista de este imaginario alternativo.

Para muchos usuarios, ver a Rubio vestido de guajiro o posando como líder revolucionario no es solo una broma visual: es una forma de imaginar el fin del sistema actual y una transición radicalmente distinta, incluso si se reconoce como improbable o jurídicamente compleja. Entre risas, ironía y exageración, los memes funcionan como termómetro político: detrás del chiste, late el deseo de cambio de una sociedad agotada.