Médica que abandonó la misión en Brasil rompe en llanto al hablar de Cuba

Médica que abandonó la misión en Brasil rompe en llanto al hablar de Cuba

Desde que se supo que Cuba se retiraba del programa Más Médicos de Brasil, han salido a la luz pública muchos testimonios que dejan ver el sufrimiento y el reto que implica para los profesionales isleños quedarse en esa nación.

Esta vez les traemos la historia de Dayaimy González, una médica que se quedó en el gigante sudamericano y que no pudo evitar las lágrimas al hablar de su familia y de sus hijas, a las que no podrá ver si Cuba no le permite entrar en ocho años a suelo natal.

No obstante, ella entiende que es un sacrificio que hará por sus pequeñas, para garantizarles un mejor futuro pues, en su opinión, Cuba está cada día peor, a pesar de lo que dice el Internet.

“Fue una situación muy difícil, tengo dos hijas una de 17 años y una de ocho que casi siempre está enferma con asma. Pero ya la había tomado desde la última vez que fui de vacaciones en Cuba, pensé encontrar una Cuba mejorada porque era lo que se decía en internet, pero no fue así”, comentó.

“El año pasado pude llegar solo treinta y pico de kilos porque el avión era pequeño. Esta vez tenía que llevar una maleta más y no me dejaron pasarla. Cuando pesé el equipaje me dijeron que dejaba la maleta o no iba de vacaciones para Cuba”, dijo sobre las leyes que les imponen, a pesar de que sirven a su gobierno.

“Nos llevaron para un local que es insoportable para hacernos un chequeo, no hay ni una sola silla, estábamos tirados en el piso sin comer nada. Había 240 colaboradores con un solo médico y una sola enfermera y hasta que no terminaban con el último no nos dejaban irnos para nuestras provincias”, agregó recordando lo que le pasó en unas vacaciones.

“No me arrepiento y aunque no pueda regresar a mi patria en ocho años, es el precio que me toca por la libertad y la de mis hijas. Para que mi hija de ocho años continúe tomando leche, porque se la quitaron a los siete años y tenía que comprársela en las tiendas. Mi decisión es esta, ser libre y las voy a liberar a ellas, aunque tenga que sufrir ocho años para poder abrazarla. Lo único que me va a ayudar a consolarme es que voy a poder ayudarlas a ellas y que todo esfuerzo nunca será en vano”, señaló llorando.

No obstante, insistió en que ama a su patria y que está orgullosa de ser cubana.