Marrero Cruz reaparece con tono confrontativo y consignas ante tensiones con EE. UU.
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 11 de enero de 2026
El primer ministro del gobierno cubano, Manuel Marrero Cruz, volvió a recurrir este fin de semana a un discurso cargado de retórica revolucionaria para rechazar lo que calificó como “amenazas yanquis” dirigidas contra la isla, sin ofrecer respuestas concretas a los problemas que enfrenta la población.
A través de su cuenta en X (antes Twitter), Marrero afirmó que “las amenazas yanquis no nos sorprenden ni nos intimidan” y ensalzó la supuesta valentía histórica de los cubanos: “Por nuestras venas corre sangre mambisa y rebelde. Para Cuba, Patria o Muerte no es consigna, es convicción”.
La intervención llega en medio de un clima de tensión internacional marcado por la reciente acción militar estadounidense en Venezuela, que desencadenó amplias condenas oficiales por parte de La Habana y otros aliados regionales, y dentro de un contexto interno en el que la economía continúa bajo presión sin soluciones claras para problemas cotidianos.
Aunque el tono oficial enfatiza la resistencia a presuntas amenazas externas, las prioridades que más afectan a la población son otras. Analistas y críticos han señalado desde hace meses que la economía cubana enfrenta dificultades estructurales, con resultados limitados de políticas públicas y reconocimiento incluso por parte de altos cargos sobre la necesidad de “maneras diferentes” de enfrentar 2026 para obtener resultados reales.
El discurso épico de Marrero contrastó con la falta de propuestas concretas sobre cómo mejorar la situación económica cotidiana, especialmente en sectores como energía, alimentos o empleo. A finales del año anterior, él mismo había reconocido en reuniones internas una falta de resultados visibles pese a esfuerzos oficiales por impulsar la producción y la actividad económica sin transformar las bases del modelo.
La retórica combativa del primer ministro se ha convertido en un recurso frecuente del aparato estatal para enfrentar presiones externas —como las provenientes de gobiernos de Estados Unidos que han calificado al presente momento como una “oportunidad” para un cambio de régimen—, pero este tipo de mensajes han generado reacciones encontradas entre la población y sectores del exilio que critican la desconexión entre consignas y realidades domésticas.
En suma, mientras Marrero Cruz insiste en la idea de resistencia y desafío ante Washington sin amedrentarse, la economía cubana sigue sin mostrar respuestas claras a problemas estructurales que afectan el día a día de los ciudadanos, dejando una brecha entre la narrativa oficial de “victoria” y las demandas reales de la sociedad.