Marco Rubio reorganiza su equipo y refuerza la disciplina en la diplomacia estadounidense
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 7 de noviembre de 2026
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha intensificado el control sobre el funcionamiento interno del Departamento de Estado y advirtió a altos funcionarios que deberán mantenerse dentro de sus responsabilidades, evitar conflictos de intereses y coordinar las decisiones importantes con la dirección de la institución.
Durante una reunión celebrada la semana pasada en Washington, Rubio dejó claro que cualquier comportamiento poco ético podría provocar el despido de los responsables, independientemente de sus conexiones políticas o personales dentro de la Administración.
La advertencia también estuvo dirigida a funcionarios que impulsan iniciativas o toman decisiones sin consultar previamente con sus superiores. Según cuatro personas familiarizadas con el encuentro, el secretario estableció que las decisiones importantes deberán contar con su aprobación o con la del subsecretario de Estado, Christopher Landau.
La información, publicada por la agencia Reuters, señala que la reunión tuvo lugar después de la salida de Kimberly Guilfoyle, quien renunció en octubre a su puesto como embajadora estadounidense en Grecia tras informaciones periodísticas que la señalaban por presuntamente ofrecer acceso a funcionarios de la Administración Trump a cambio de dinero, regalos y favores. Guilfoyle ha rechazado esas acusaciones.
Otro movimiento dentro del Departamento de Estado fue la salida de Jeremy Lewin, quien ocupaba el cargo de jefe de políticas de la institución. Fuentes consultadas señalaron que existía malestar por su actuación en asuntos que excedían sus responsabilidades y por decisiones que no habrían sido coordinadas adecuadamente.
Sin embargo, Lewin negó haber sido despedido y aseguró que su salida estaba planificada desde semanas antes para regresar al sector privado. También descartó que estuviera relacionada con la reunión encabezada por Rubio.
El secretario de Estado igualmente habría establecido que su oficina debe autorizar los viajes al extranjero de los integrantes del personal político, después de expresar preocupación por el número de desplazamientos realizados sin suficiente coordinación.
Las medidas de control interno llegan en un momento de reajustes dentro del Partido Republicano, tras las recientes derrotas electorales que dieron a los demócratas el control del Congreso.
Con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2028, varias figuras republicanas comienzan a posicionarse para una eventual contienda por la Casa Blanca.
Rubio figura entre los posibles aspirantes, aunque ha intentado restar importancia a las especulaciones sobre una candidatura y no ha confirmado sus intenciones.
Su gestión al frente de la diplomacia estadounidense podría convertirse en un asunto de debate si decide participar en la carrera presidencial, especialmente ante las investigaciones que los demócratas han anunciado sobre posibles conflictos de intereses y relaciones entre funcionarios de la Administración Trump y representantes extranjeros.
Además de Rubio, el vicepresidente JD Vance y el senador republicano Ted Cruz aparecen entre las figuras mencionadas en las primeras conversaciones sobre la sucesión política de Donald Trump, quien no puede optar constitucionalmente a un tercer mandato presidencial.