Díaz-Canel agita el fantasma de una invasión y lanza amenazas contra Estados Unidos
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 16 de abril de 2026
El dictador cubano Miguel Díaz-Canel volvió a recurrir a un discurso confrontativo y beligerante frente a Estados Unidos, en medio de un contexto marcado por la incertidumbre y el evidente nerviosismo dentro del aparato de poder en la isla.
Durante un acto público por el aniversario 65 de la declaración del carácter socialista de la Revolución, el dirigente lanzó duras advertencias sobre una posible “agresión militar” de Washington, una narrativa que ha sido recurrente en el discurso oficial pero que ahora adquiere un tono más alarmista.
“Somos amenazados y no nos vamos a rendir. Vamos a luchar, vamos a dar fuego”, afirmó Díaz-Canel, en una intervención cargada de consignas ideológicas y llamados a la resistencia. En su discurso, insistió en responsabilizar a Estados Unidos por la crisis que atraviesa el país, aludiendo al embargo como un “bloqueo genocida” y negando que Cuba sea un Estado fallido.
Sin embargo, el énfasis en una supuesta intervención militar revela más bien el nivel de tensión interna que enfrenta el régimen. La profunda crisis económica, el desabastecimiento generalizado, los apagones y el creciente descontento social han debilitado la narrativa oficial, obligando a sus dirigentes a recurrir a viejos esquemas de confrontación externa para intentar cohesionar a la población.
Díaz-Canel reconoció que Cuba vive un momento “absolutamente desafiante” y aseguró que entre las “serias amenazas” se encuentra una eventual acción militar por parte de Estados Unidos. En ese sentido, llamó a los ciudadanos a prepararse para un escenario de conflicto.
“No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si fuera inevitable, ganarla”, expresó, en un tono que recuerda los momentos más tensos de la Guerra Fría, cuando el gobierno cubano utilizaba la amenaza externa como herramienta política.
Este tipo de declaraciones no solo elevan el tono de la retórica oficial, sino que también generan preocupación por el uso del miedo como mecanismo de control social. La insistencia en un enemigo externo ha sido históricamente uno de los pilares del discurso del poder en Cuba, especialmente en momentos de crisis interna.
Mientras tanto, la población enfrenta una realidad muy distinta a la descrita en los discursos oficiales: escasez de alimentos, deterioro de los servicios básicos y una creciente migración que refleja la desesperanza de millones de cubanos.
Fuente: EFE