Levantar la voz es un derecho, 'la persona siempre está por encima de cualquier ley' - Sor Nadieska Almeida
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 4 de febrero de 2026
Sor Nadieska Almeida Miguel es la madre superiora de la congregación Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Es cubana y reside en su país. Su voz y su accionar siempre están volcados hacia los más necesitados, algo que ha ejercido en diferentes lugares dentro de la Isla. Actualmente es formadora y sus escritos nacen de una profunda experiencia espiritual y apoyo a los humildes.
"Desde el inicio de su misión, Jesús nos enseñó algo muy importante: la persona siempre está por encima de cualquier ley. En el Evangelio, se enfrenta a los fariseos porque sus discípulos arrancaban espigas en sábado, algo prohibido. Jesús les recuerda que la vida y las necesidades humanas tienen más valor que las normas rígidas. Esta lección es clara: la justicia y la compasión deben estar primero.
"Pensando en esto, no puedo dejar de recordar mi infancia y esas veces en que escuché que la ley del embudo parecía la norma: lo ancho para unos y lo estrecho para otros. Ser justo nunca es fácil, como decía José Martí, “ser bueno es fácil, lo difícil es ser justo”. Y aquí en Cuba, tristemente, esa dificultad se ha convertido en dolor para muchas personas".
Sor Nadieska hace una valoración sobre una gran verdad y es que "durante décadas, muchos cubanos hemos vivido bajo decisiones que otros toman por nosotros. Cuando alguien intenta alzar su voz, pedir sus derechos o simplemente expresarse, se enfrenta a humillación, vigilancia, censura y represión. Jóvenes, madres y padres, mujeres como las Damas de Blanco, y tantos otros sufren por exigir lo más básico: libertad y justicia. Casos como el de Barrenechea nos recuerdan el costo humano de esta opresión, y nos llaman a la solidaridad y al acompañamiento de quienes sufren".
En su reflexión Sor Nadieska advierte que "Los que gobiernan saben que no es justo mantener un sistema que ignora las necesidades de la gente. Saben que callar a un pueblo cansado y hambriento no es posible, porque siempre habrá quienes levanten la voz con respeto y buscando caminos de paz. Muchos soñamos con una Cuba para todos, donde la libertad y la democracia sean reales, y donde se respete la dignidad de cada persona.
"Durante 67 años, hemos visto promesas incumplidas, controles, vigilancia y un sistema que falla. La evidencia está en el éxodo masivo de jóvenes que buscan futuro fuera del país, y en los ancianos que se quedan solos, sin apoyo ni esperanza. Esta realidad nos muestra que es momento de cambiar, de cerrar la ley del embudo, de crecer en justicia y permitir que la gente construya su propio camino.
"Como seguidora de Jesús, mantengo la esperanza. Sé que Dios no defrauda a quienes confían en Él. Mientras llega el momento de libertad y respeto, seguiremos luchando con nuestras acciones y palabras. Seguiremos ´arrancando espigas en sábado´, levantando voces y buscando caminos de vida, recordando siempre que el ser humano está por encima de las leyes, de los miedos y de la injusticia".