La ONU denuncia sanciones contra Cuba, pero guarda silencio sobre más de 1.200 presos políticos
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 18 de junio de 2026
Mientras el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, volvió a condenar las sanciones de Estados Unidos contra Cuba y calificó la situación de la Isla como una “emergencia de derechos humanos”, su pronunciamiento ha generado cuestionamientos por omitir las violaciones de derechos fundamentales cometidas por el régimen cubano contra sus propios ciudadanos.
Durante la apertura del 62 período ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Türk afirmó que Cuba se encuentra “asfixiada por las sanciones estadounidenses” y pidió una desescalada urgente de las medidas impuestas por Washington. El funcionario insistió en que las restricciones económicas afectan a la población y dificultan el acceso a recursos esenciales.
Sin embargo, el discurso no incluyó referencias a la represión política que desde hace años denuncian organizaciones independientes de derechos humanos dentro y fuera de la Isla. Tampoco mencionó la existencia de más de 1.200 presos políticos y de conciencia, muchos de ellos encarcelados tras las históricas protestas del 11 de julio de 2021 o por expresar públicamente opiniones contrarias al Gobierno.
Diversos activistas han criticado que los organismos internacionales enfoquen sus declaraciones en el impacto de las sanciones estadounidenses mientras evitan pronunciarse con la misma firmeza sobre las detenciones arbitrarias, los juicios cuestionados, las condenas desproporcionadas y las restricciones a las libertades de expresión, asociación y manifestación que imperan en Cuba.
La situación económica que vive el país también ha sido motivo de creciente descontento social. La escasez de alimentos, medicinas, combustible y electricidad ha provocado numerosas protestas en distintas provincias. En muchos casos, quienes han salido a las calles para reclamar mejores condiciones de vida o exigir libertad han enfrentado arrestos, vigilancia, amenazas o procesos judiciales.
Para sectores de la oposición y organizaciones defensoras de los derechos humanos, resulta contradictorio que la ONU denuncie las consecuencias de las sanciones externas mientras evita señalar la responsabilidad del propio régimen cubano en la crisis política, económica y social que atraviesa la nación.
Las críticas también apuntan a que el Gobierno cubano mantiene un férreo control sobre la vida política del país, impide la existencia de partidos opositores legales y restringe el trabajo de periodistas independientes, activistas y organizaciones de la sociedad civil.
En un contexto marcado por el éxodo masivo de ciudadanos, el deterioro económico y la falta de libertades políticas, las voces críticas sostienen que cualquier análisis sobre los derechos humanos en Cuba resulta incompleto si ignora la represión ejercida por el propio Estado contra quienes reclaman cambios democráticos y una vida digna.
(Con información de Granma)