La Habana en sombras: el apagón que revela la crisis de un país entero
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 30 de noviembre de 2025
La Habana atraviesa uno de los momentos más desoladores de su historia reciente. A las ocho de la noche, cuando antes la ciudad vibraba con música, luces, conversaciones en cada esquina y el ir y venir de personas por La Rampa y el Malecón, hoy solo reina la oscuridad. El Vedado —que fue símbolo de modernidad, juventud y vida— permanece completamente apagado. Calles desiertas, edificios en penumbras y un silencio que sustituye el bullicio que durante décadas caracterizó a la capital cubana.
Sin embargo, en medio de ese apagón que envuelve a casi todo el barrio, hay excepciones que generan indignación: aquellos locales y negocios vinculados a la élite gobernante que permanecen plenamente iluminados. Los ciudadanos lo denuncian una y otra vez: mientras la población camina a oscuras, los hoteles y restaurantes asociados al poder disfrutan de plantas eléctricas, grupos electrógenos y paneles solares. Entre los señalados están la pizzería “La Vitta Nuova”, propiedad del hijo del primer ministro Manuel Marrero; el restaurante “Papi Rey”, vinculado a Mariela Castro Espín; y los hoteles del clan de Raúl Castro. Un contraste doloroso: lujos frente a miseria, abundancia frente a escasez, privilegios frente a necesidad.
Las reacciones de los cubanos no se hicieron esperar. “Cuba completa”, comenta un usuario, recordando que lo que ocurre en La Habana no es un caso aislado sino el reflejo de una crisis nacional profunda. “Si eso es la Habana, imagínense lo demás”, escribe otra persona, señalando que fuera de la capital la situación es aún más crítica. La nostalgia también aflora en los comentarios: “Muy cierto, qué recuerdos de adolescencia por toda la Rampa”, dice una habanera que recuerda con dolor los tiempos en que la ciudad era un espacio lleno de vida.
Muchos expresan frustración ante la falta de cambios: “No hacemos nada para cambiar esto”, lamenta una usuaria, mientras otra añade con desesperanza: “Hasta cuándo, Señor”. Otros son más directos: “Lo que queda son ruinas”, “La Habana no, es Cuba entera”, y “Los Castros y Díaz-Canel cada vez más ricos”, son frases repetidas una y otra vez.
Una reflexión se volvió viral por resumir el sentir general: “La Habana no murió sola ni por azar. Fue apagándose al ritmo en que el castrismo le fue robando su luz, su risa y su alma”. Ese sentimiento de pérdida, mezcla de tristeza y rabia, se repite entre quienes aún viven en Cuba y entre quienes desde el exilio observan el deterioro acelerado de la ciudad que una vez amaron.
Hoy La Habana no agoniza: La Habana colapsó. En medio de la oscuridad, lo único que permanece encendido es el deseo de millones de cubanos de que un día la luz regrese. Porque como dijo una seguidora: “Padre, arranca este mal de raíz… Cuba muere”.
Fuente: La Tijera