La FAO advierte que escasez de combustible en Cuba amenaza seriamente la agricultura
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 2 de marzo de 2026
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó que la profunda escasez de combustible en Cuba está teniendo un impacto “grave” en el sector agropecuario de la isla, con riesgos significativos para la recolección de cosechas y la seguridad alimentaria de la población.
En una entrevista con la agencia EFE, el representante de la FAO para Latinoamérica y el Caribe, René Orellana, explicó que la falta de combustible limita el uso de maquinaria agrícola indispensable para las labores de cosecha, lo que pone en peligro diversos cultivos y podría dejar sin alimento producciones que son esenciales para la población cubana.
“La falta de abastecimiento de combustibles está limitando el uso de equipos para realizar adecuadamente la cosecha de múltiples productos”, aseguró Orellana, advirtiendo sobre el riesgo de que gran parte de la producción no pueda ser recogida a tiempo.
La crisis de combustible se ha agudizado en las últimas semanas como parte de la llamada crisis energética de 2026 en Cuba, causada en gran parte por la interrupción de los suministros de petróleo desde Venezuela y otros países, tras la presión estadounidense y la suspensión de los envíos tradicionales. Esto ha llevado a medidas de racionamiento extremo en el uso de combustible para servicios básicos, incluyendo el transporte y la agricultura, lo que dificulta tanto la siembra como el traslado de productos a los mercados internos.
La falta de combustible no solo afecta la cosecha, sino también el transporte agrícola, provocando que muchos productos no lleguen a los centros de distribución o consumo a tiempo, según advertencias de organismos internacionales sobre la crisis alimentaria que enfrenta el país.
Ante esta situación, la FAO y otras agencias de la ONU están promoviendo la transición hacia fuentes de energía renovable con el fin de reducir la dependencia de los hidrocarburos. Entre las alternativas impulsadas se encuentran la instalación de sistemas de riego eficientes, pequeñas plantas fotovoltaicas e hidroeléctricas de escala local que puedan apoyar especialmente a la producción familiar y rural.
Orellana enfatizó que este tipo de soluciones podrían ayudar a mitigar parte de la crisis, aunque también reconoció los retos que implica su implementación en un contexto con recursos limitados y un entorno económico presionado.
La escasez de combustible y la consecuente restricción de servicios esenciales en la isla —como transporte, recolección de basura y distribución de alimentos— están generando efectos cada vez más visibles sobre la vida cotidiana de la población, ya que sectores productivos claves sufren las consecuencias de la falta de energía confiable.
Organizaciones humanitarias han señalado que, sin un cambio en la disponibilidad de combustibles o el desarrollo de fuentes alternativas de energía, la seguridad alimentaria de millones de cubanos podría verse seriamente comprometida a medida que avance el año.
(Con información de EFE)